En los últimos dias, la Empresa Provincial de la Energía alertó sobre hechos de vandalismo que había sufrido una torre ubicada entre barrio El Paso y el Río Salado, en Santo Tomé. En diálogo con Telefe Santa Fe, Jorge Tachini, de la entidad mencionada, se refirió a los daños que ocasionaría la ruptura total de esta torre.
"En una inspección que hicimos el día martes, encontramos que en la torre que se encuentra entre el paso y el Río Salado, varios perfiles fueron sustraídos. Eso lanza las alertas: Santa Fe y Paraná esán alimentados a través de tres líneas de la estación transformadora de Santo Tomé. Una de ellas se encuentra en riesgo: ante una eventual pérdida de esta línea, quedaría un tercio del abastecimiento sin cubrir. El daño y el riesgo que nos provoca son muy importantes", comenzó diciendo Tachini.
Además, Tachini opinó que los robos se efectúan ya que "son perfiles de hierro, galvanizados, que pueden ser utilizados o vendidos. Pero apunto más al aprovechamiento para algo de construcción. Se cortaron los bulones y se llevaron lo que se vienen llevando. La torre está en funcionamiento, pero cuando se quita el último perfil que da sustentabilidad, la torre colapsa. Es lo que ocurrió en diciembre. Hicimos la denuncia, está en conocimiento el Ministerio de Seguridad, le pedimos que puedan intensificar el patrullaje en la zona. Es una zona más accesible de la que tuvimos el problema en diciembre".
Por otro lado, se refirió a las respuestas de la EPE ante la demanda de energía en este verano. "La demanda realmente se ha comportado de acuerdo a lo que esperábamos. Estuvimos a un 1% de no superar el récord histórico que tiene la provincia, aunque está lejos de la capacidad instalada. Esperábamos que fuera un verano atípico, fundamentalmente en el mes de enero. Eso responde un poco a lo de la gente en su casa: dificultad para salir de vacaciones. La gente se tuvo que quedar en su casa y eso llevó a que la demanda en Rosario y Santa Fe superara el récord histórico. En estos días la demanda estuvo alta, pero lejos del valor que tuvimos a fines de enero".
"En líneas generales, esos días de pico de demanda, no tuvimos inconvenientes fuera de lo normal en un sistema de distribución sujeto a alguna falla. Normalmente el tema era cuando la mínima no baja, entonces los cables no logran cumplir con un ciclo de calentamiento y enfriamiento. Eso ocurrió sobre finales de enero y es más propenso a las fallas", agregó.
Finalmente, negó que los costos por los arreglos que se deban implementar a partir de daños ocasionados se trasladen al valor de las tarifas. "Del año 2019, de marzo, que no incrementamos la parte correspondiente a los ingresos que sirven para sostener el servicio. Los incrementos que se dieron responden a ajustes que la empresa mayorista establece sobre los precios a los que nosotros como empresa compramos la energía. Lo de las torres del Río Salado nos llevaron un costo del orden de los diez millones de pesos. Lo tuvimos que contratar. Tuvimos muy buena asistencia".