En diálogo con Buen Santa Fe, el Ministro de Economía de la provincia Walter Agosto repasó el presente financiero de Santa Fe. Contextualizó la complejidad de la coyuntura con datos precisos, no obvió las dificultades para pagar los sueldos y se mostró preocupado por la incertidumbre futura.
“Es una situación compleja. Santa Fe forma parte de nuestro país: el país es el mundo y lo que estamos viendo en materia económica es un impacto muy fuerte, repentino y sin una perspectiva clara de cómo esto va a continuar. Esto impone redoblar esfuerzos en todos los ámbitos, tratar de buscar fuentes alternativas de financiamiento, reordenar partidas presupuestarias en un marco donde la recaudación ha tenido una caída muy brusca”, comenzó detallando Agosto.
Acerca de la situación de las empresas, opinó que “las quejas son fundadas. Se ha interrumpido la cadena de pago: no hay ventas, no hay ingresos, no se pueden pagar sueldos y no se pueden pagar impuestos. Por eso el desafío es importante para los estados. En el caso de la provincia, en el mes de marzo, la provincia recibió 4000 millones de pesos menos de lo que tenía pensado y esa caída operó en el transcurso de diez días hábiles. Nuestro desafío es compensar esa caída con el uso de otras fuentes”.
Además, se refirió a las dificultades que tendrá la provincia para afrontar el pago de salarios. “Este mes va a ser igual, pero ya no vamos a hablar de quince días: vamos a hablar de todo el mes. Igualmente, nosotros en la provincia estamos haciendo un esfuerzo muy importante, y en ese esfuerzo las prioridades centrales que ha dispuesto el gobernador es atender todas las erogaciones que demanda la emergencia sanitaria y el pago de los salarios. Es el objetivo nuestro para los próximos veinte días”.
En este sentido, no garantizó que el pago sea en tiempo y forma. “Tenemos que ir viendo cómo evoluciona la recaudación. La provincia también está atravesando un préstamo de cinco mil millones de pesos. Entonces hay que ir viendo día a día. Nosotros somos optimistas que eso lo vamos a poder resolver, pero me veo en la obligación de decirle que la situación es compleja y, por otra parte, nosotros ni nadie sabe a dónde está el piso de la situación.”
Sobre las líneas crediticias habilitadas para que las PYMES soliciten resguardo, dijo que “están vigentes” pero “las dificultades que hay son las mismas que hemos visto en todo el sistema financiero, el cual tiene algunas dificultades en tiempos normales y que se han acentuado en este tiempo de crisis. Entonces, muchas de las medidas insumen un tiempo más largo para la implementación. El sistema está un poco lento para tender puentes en este momento de dificultades. Las líneas están, pero hay que decirlo: nada alcanza en este momento”.
Finalmente, explicó que las soluciones anteriores ya no funcionan para problemas actuales. “Estamos en un problema ya que, en otros tiempos de crisis, algunas políticas monetarias o fiscales podían ser solución, ahora no lo son. Por otro lado, también tenemos un problema logístico: es muy difícil que los bancos pudieran funcionar si estaban cerrados. Ahora, eso se está normalizando”.