El sector dedicado al turismo ha sido uno de los rubros que más ha sufrido la llegada de la pandemia. Las restricciones, entre las que se encontraban la prohibición para viajar, ha afectado duramente la actividad. Si bien con el turismo interno lograron comenzar a reactivar, al menos mínimamente, el inminente cierre de fronteras generaría otro descontento en el sector. Ante esto, solicitan una asistencia por parte del Gobierno Nacional.
"La realidad es que no paramos de tener revés en el grupo. Nosotros decimos que estamos de acuerdo, entendemos lo que es la pandemia y entendemos que el Gobierno quiera frenar esta segunda ola. Pero nosotros estamos acéfalos de ayuda, necesitamos algo que nos acompañe para seguir. Cuando teníamos la mínima esperanza de poder volver, se van a restringir los vuelos internacionales generando un golpe muy duro al rubro. Lo que nos pasa es que ya no tenemos recursos, no tenemos ahorros ni cómo mantenernos en pie sin una ayuda o sin ideas claras de cómo va a seguir todo eso. Es pura incertidumbre, es muy difícil trabajar así", comenzó diciendo Florencia Maresca, representante local del sector, en diálogo con Buen Santa Fe.
Además, describió las dificultades a la hora de reprogramar viajes. "Estamos trabajando en reprogramaciones por tercera y cuarta vez. Los empleados y dueños de agencias de viaje están constantemente leyendo, analizando cada venta y reserva que no se puede realizar y se tiene que tirar para adelante. Las reprogramaciones son un trabajo minucioso que estamos llevando adelante sin el mínimo ingreso. Son PYMES que seguimos requiriendo costos, gastos y sinceramente el rubro está muy venido abajo, la gente está desanimada. Se hace difícil sin que el Gobierno nos dé una mano: tenemos 12 mil pesos por mes para empleado. Alguien que se ponga en mis pantalones y me diga cómo subsistir 14 o 6 meses más con 12 mil pesos en el bolsillo".
En cuanto a su agencia personal, explicó: "tengo más de 200 viajes por reprogramar en toda la zona. Mis empleadas están hasta más horas que antes trabajando: a la gente le entró la desesperación de querer cancelar y reprogramar y, lógicamente, no quieren pagar nada. Todo eso es una negociación, un trato con las compañías, con el hotel, la compañía aérea. Necesitamos políticas un poco más claras hacia nuestro rubro para poder seguir caminando y cumplir: todo lo que hemos mantenido en este momento es para cumplir con los clientes. Muchos agencias se han reinventado, hay algunas que venden productos de limpieza, jabones. Ya no sabemos más qué hacer. Con esto no alcanza y no es lo nuestro: yo llevo 28 años en el rubro y quiero vivir de esto".
Con respecto a la actualidad del sector, señaló que "a nivel nacional, me informaron que hubo un 30% de cierres. El tema es que no podemos cerrar porque tenemos que cumplir con todos aquellos pasajeros que están por salir. Lo nacional, a cuentagotas, se vende. Pero no pasa el 100% por agencias de viaje. Entonces eso tampoco nos genera un ingreso neto para poder solventar nuestros gastos. El turismo interno se ha empezado a mover, la gente empieza a llamar. Pero no hay una normativa clara que diga qué va a pasar a partir de mañana".
"Somos rehenes de esta situación: no nos dan una mano, una ayuda para poder mantenernos. Nos hemos aguantado 14 meses. Quizá, el que tiene un sueldo fijo, no lo puede entender. Nuestros empleados trabajan a mitad de sueldo algunos casos, otros no, para poder dar la cara y dar solución al cliente para que no siga perdiendo al igual que nosotros", cerró Maresca.
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