Leonardo Martínez, Licenciado en Biodiversidad, contó en diálogo con Buen Santa Fe que "se convocó a un ingeniero especialista en el tema. Se hizo un informe para hacer un manejo de ese bosque, se hizo un relevamiento del eucaliptal para que sea protegido por el municipio: cuáles son los pasos a seguir para proteger el bosque".
Además, aseguró que lo que se quemó "no es el 90%. Se quemó muchísimo menos. La confusión viene por el lado de que estaba comprometida la vida de los árboles: se quemó la hojarasca, la capa inferior, mucha madera seca y árboles secos en pie. El eucaliptal sigue estando intacto, no se quemaron: se quemó el suelo".
Respecto a cómo se está trabajando en el lugar, detalló que "comenzaron las actividades: se incrementó el control, se empezó la limpieza de los caminos internos, de los cortafuegos, para que puedan ingresar los bomberos en caso de incendios y que los cortafuegos, justamente, cumplan con su función".
En relación a la restauración de la fauna, indicó que "el invierno es la mejor época para plantar árboles: ahora se está sacando la madera seca que está en el suelo, hay que hacer un diseño para la plantación. Calculo que antes de junio se va a estar comenzando el trabajo".
"Se entiende la situación de los ciudadanos, se entiende la preocupación: la vida de los árboles no se puso en peligro, pero es muy poca la incidencia que tuvo el incendio. Sí se quemó todo lo que es hojarasca. Pero los árboles no están en riesgo", añadió.
Finalmente, aseguró que "hay muchos proyectos, se necesita un poco la colaboración de la ciudadanía. Es bueno mostrar cómo es la situación real porque se generó una paranoia grande: estos incendios podrían haber causado daños grandes a los bomberos o incluso corren riesgo de caída algunos árboles para que no haya riesgos y ponga en juego la vida de las personas".