"Hemos logrado un buen diálogo, nos escucharon y tomaron nota de nuestras sugerencias. Si bien hay puntos discordantes, hay una intención de llegar a un acuerdo. La situación es complicada porque hay varios intereses en juego", comenzó diciendo Gabriela Fiameni, vecina de Barrio Candioti Norte, a Buen Santa Fe.
Respecto a cuáles son las aristas en discusión, detalló: "dividimos en cuatro grandes puntos de análisis: las habilitaciones, los horarios de ruidos, la utilización del espacio público y el control. Son los que más hay que analizar".
Y comenzó a desarrollar las solicitudes: "Pedimos que, una vez sancionada y reglamentada la ordenanza, exista un sistema de control eficiente y puestos de control en zonas de este tipo de comercios para que haya una cercanía de inspectores a los puntos a controlar".
"Hay una carencia de normas en un montón de aspectos. En cuanto a habilitaciones, hay categorías de bares A, B y C. Pedimos que se definan con claridad las categorías, que se encuadren a los pubs, drugstores y maxikioscos que no están contemplados en este aspecto como también la Estación Belgrano y el Mercado Progreso", aseguró Fiameni.
Además, indicó que "respecto a habilitaciones, hicimos hincapié en aforos. Pedimos que se incluye a veredas y balcones gastronómicos, lo que no sucede", mientras que confirmó que las solicitudes de Candioti Norte y Sur son las mismas.
"Queremos una norma que nos respalde a todos, pero sobre todo que promueva la convivencia. Candioti Norte y Sur es un polo gastronómico que llegó para quedarse, pero también un barrio de viviendas. Es necesario que ambas partes puedan convivir", cerró.