"Son medidas sorpresivas que se toman en momentos no apropiados y después de haber terminado una conversación donde había algunas palabras dadas de respetar las reglas de juego. Esto ha generado muchísima molestia en el sector y así se han expresado entidades del agro, círculos exportadores y las bolsas de comercio. Algunos gobernadores están tomando conciencia de los inconvenientes que puede generar para las provincias desde el punto de vista no solamente productivo en cuanto a mano de obra, también para la parte social", comenzó diciendo Gardiol en diálogo con Buen Santa Fe.
Respecto a las consecuencias que tendrá esta medida para Santa Fe, explicó que determinar "en valor, es complicado. Cualquier aumento en derechos de exportación, genera una retracción en el valor del producto. La retracción en la oferta, también genera retracción en la compra de insumos que van hacia los pueblos. Es una pérdida de capacidad que tiene la cadena productiva en su conjunto".
Además, lamentó no haber sido consultados previamente a tomar esta decisión. "La cosa más importante que existía en otros tiempos era la palabra. Hoy, para algunos, no tiene ningún valor. Las decisiones son unilaterales: no hay consenso, diálogo, hay normas que salen desde una secretaría o subsecretaría cuando hay un ministerio que se encarga de todo. Esas no son las reglas del juego".
Finalmente, adelantó que se encuentran en conversaciones para determinar si llevan adelante alguna medida de fuerza. "Estamos en estado de alerta. Estar atentos y viendo cuáles son las medidas que se pueden tomar. Hasta el momento, en nuestras entidades, no hemos conversado al respecto. Hay un punto que se debate terriblemente sobre los derechos de exportación deben seguir existiendo o no por una caída que ha tenido el Presupuesto Nacional".