Cayastá: entre el revuelo por el primer caso positivo y la dura situación económica

Verónica Devia, presidenta comunal de la localidad, contó que el primer contagiado "se encuentra en buenas condiciones" pero que la crisis financiera "repercute mucho".


20 abr, 2020 12:29
Buen Santa Fe: Cayastá: entre el revuelo por el primer caso positivo y la dura situación económica

En las pequeñas localidades, el impacto del coronavirus se vive prácticamente en carne propia. No solamente en materia sanitaria, sino también en cuanto a lo económico. El conocimiento mutuo provoca que esto no se viva de igual manera a la que se vive en las grandes urbes. Tal es el caso de Cayastá, pequeña localidad ubicada a poco más de ochenta kilómetros del norte de la provincia y que registró el primer caso de COVID 19.

Verónica Devia, presidenta comunal de esa localidad, brindó detalles del paciente contagiado en diálogo con Buen Santa Fe. "Está muy bien, es un paciente de 83 años que ya tenía problemas previos. Le hicieron el hisopado, salió positivo y, de acuerdo a sus buenas condiciones, en el segundo hisopado salió negativo. Ahora estamos esperando el tercero. Está muy bien, lo vemos en fotos, la familia está muy contenta. Al entorno se le hizo hisopado y dio negativo. Es un hombre que estaba aislado, estaba en su casa. Solo se dirigió al SAMCO por problemas previos y de ahí se lo derivó al sanatorio Garay. Hace casi una semana y media que está internado".

Además, explicó el impacto que tuvo esto en la población. "Calculá que Cayastá tiene 4500 habitantes, repercute en todos nosotros. Siempre nos tuvo tranquilos fue las buenas condiciones de salud: esa franja de edad es la más complicada, estamos contentos y relajados en cuanto a su situación personal, que no tiene que ver con que estemos relajados con la situación global. Cayastá está respondiendo muy bien. Hacemos desinfección de vehículos y desde el sábado a la tarde hacemos control de temperatura en los ingresos".

Sobre el final, se refirió a la dura situación económica que atraviesa la localidad con la paralización de las actividades. "Es muy complicado para Cayastá. Más de 60% vive del turismo que se genera en fin de semanas largos y vacaciones. Tenemos un pacto económico directo. La mayoría de personas viven de changas. La comuna de Cayastá tiene una responsabilidad social: tenemos más de 60 o 70 pedidos diarios de asistencia social. En cuanto a los negocios, se hizo una flexibilización en cuanto a la atención pero no al público, solo por deliverys. Repercute mucho, pero es una crisis nacional. Económicamente estamos afrontando esto pero la incógnita es cuánto va a durar esto".