En diálogo con Buen Santa Fe, Sandra Orbe, Directora de la Escuela Primaria Almirante Brown, transmitió sus sensaciones tras retornar a una presencialidad más vinculada a lo que ocurría previo a la pandemia. “Es una oportunidad única la que tenemos, pienso que como comunidad educativa estamos fortalecidos: hemos percibido un gran trabajo de cada uno de los trabajadores de la comunidad educativa”, comenzó diciendo.
“Estamos esperando este encuentro con mucha esperanza, mucha ilusión. El lema es hacer de la escuela una familia, resignificar el valor que tiene la escuela como familia y vamos a tener muchos desafíos, pero siempre pudimos salir adelante más allá de estos últimos dos años que fueron complejos. Hoy creo que las emociones se duplican”, añadió.
Además, destacó la importancia de la presencialidad. “El contacto directo se adquiere estando entre pares. En este acto de apertura vamos a tener ausencias, pero dimos prioridad a las familias de los ingresantes y algunos acompañantes de estudiantes de 7mo. Estamos volviendo de a poco. Estamos convencidos de que la escuela es el único lugar donde se puede aprender y se construyen humanidades. La escuela es de los niños y deben estar habitadas por ellos”.
Respecto a los protocolos, detalló: “hemos tomado las precauciones: uso de barbijo, distancia en el patio cuando estemos sin barbijo, en el momento de la merienda, la ventilación, limpieza, sanitizantes en el momento de la entrada y la recomendación de la vacuna que siempre es esencial”.
También, aseguró que la pandemia “nos ha fortalecido. Hemos pasado como docentes muchos momentos difíciles y muchas incertidumbres. No estábamos acostumbrados a eso porque la escuela trabaja de manera organizada en cuestiones técnicas y pedagógicas. Hemos trabajado en el día a día sin apresurarnos porque no se podía. Hemos trabajado muchísimo en febrero como quienes preparan una fiesta para recibir a los estudiantes. Tenemos la escuela organizada pedagógica y técnicamente”.
“Pienso que la palabra es optimismo. Nuestros docentes han trabajado pasándose de sus horas, sábados, domingos, con mucho entusiasmo y optimismo. Estoy convencida de que la pandemia nos hizo mejores”, agregó.
Finalmente, manifestó que lo que más se extrañó de la etapa de pandemia fue “la presencialidad, sobre todo de las familias, que son un vínculo importante para nosotros. Los actos escolares, las reuniones, es lo que más extrañamos: la comunidad entera dentro de la escuela”.