En diálogo con Buen Santa Fe, Borús aseguró que la crecida del Río Iguazú, "es una consecuencia favorable, estamos todavía en un escenario de aguas bajas y esta crecida del Iguazú viene a palearla, a mejorarla concretamente. Hoy se define el pico: el valor es mejor que los niveles bajísimos que estábamos teniendo".
Además, detalló que "esta crecida se va a propagar por toda la ribera santafesina y la idea es que alcanzaría su máxima expresión el 30 de este mes con un orden de escala de 3,50: es un número normal, mucho mejor de los niveles bajos que hemos tenido. Tenemos la presunción de algunas lluvias la próxima semana que podrían retardar el retorno de los niveles más bajos".
Respecto a los valores que se avizoran, recordó: "hemos tenido algunas recuperaciones a lo largo de tres años. Con estos valores, desde antes de la pandemia. Hay que remontarse al 2019 para tener una idea normal. Desde segundo semestre de 2019 que estamos teniendo, en toda la región, una sequía generalizada".
"Vamos camino a condiciones normales, podría darse los primeros meses del año que viene, no está tan claro. Hay gran incertidumbre al respecto. Dentro de la incertidumbre que tenemos, hay posibilidades de que durante el verano se vaya dando el retorno gradual a una condición normal", añadió.
Finalmente, más allá de las buenas previsiones, Borús advirtió que "lo más importante hoy por hoy son las lluvias regionales: están haciendo falta. Ahí es donde está dada la mayor carencia".