Angélica Gabes, damnificada de la causa Bolsafe Valores, indicó que "resultó sorpresivo el alegato del fiscal luego de que nuestras querellantes hicieran una buena exposición. Nos vimos sorprendidos de la defensa exacerbada del fiscal a las empleadas. Algún distraído pudo pensar que se trató del abogado defensor y no del fiscal".
Incluso, manifestó que "sus argumentos fueron frágiles, sin sustento jurídico alguno al intentar la defensa de las empleadas. Nos sentamos doblemente defraudados: primero por Rossini y luego por el fiscal, que se puso del otro lado".
"Ellas fueron partícipes necesarios. Esta acción delictiva lleva mucho tiempo. Desde 2003. Rossini solo no lo pudo haber hecho: muchas de ellas eran profesionales. No desconocían lo que estaban haciendo. Cuando las víctimas iban a las oficinas, ellas asesoraban y aconsejaban", añadió.
Y aseguró que "no es como dijo el fiscal que se trataba de jóvenes bellas, atractivas, que estaban allí dispuestas para tener una buena imagen solamente: las empleadas asesoraban, aconsejaban y revisaban las tareas".
Por otro lado, recordó las consecuencias que tuvo la defraudación. "Esto es una megaestafa. Solo hay 400 denuncias, pero hay mucha más gente afectada. Eso producto un daño inconmensurable. Fuimos defraudados: hubo gente que falleció. Lo que más nos ha indignado es la actitud del fiscal".
A partir de esto, contó que están evaluando "presentar un planteo ante la Procuración de la Nación. Va en contramano de lo que opinaban el fiscal Rodríguez como de la Procelac, que dependen de Nación. El fiscal protege a las empleadas solo aduciendo perspectiva de género. Ellas estaban preparadas, inclusive hacían cursos".
Finalmente, detalló cómo continuará la causa. "El 26 de julio se conocerán los alegatos de la defensa. Luego de eso, pasaría a juicio. Es lo que esperamos hace tiempo. Han transcurrido 10 años. La Justicia es lenta".