Las celebraciones religiosas son otras de las actividades que han debido reconvertirse producto de la pandemia de coronavirus. Y, en medio de ella, han sufrido varias modificaciones según la curva de contagios. Principalmente, en la cantidad de personas que pueden asistir. Este viernes será un día particular en este sentido, ya que se celebra el Día de San Cayetano. Matías Vecino, cura párroco, explicó cómo se desarrollarán los hechos en la ciudad.
“No se compara en ningún aspecto, en nuestra vivencia de lo religioso también esto cambia: está bien que nos interpele y cambie. Vamos a desarrollar las actividades como podemos: vamos a abrir la posibilidad de venerar la imagen del santo, que la vamos a poner fuera del templo desde las 8 hasta las 20. Vamos a tener misas a puertas cerradas que se van a transmitir por el Facebook de la parroquia cada una hora y media con la cantidad permitida: ya están anotados y no hay más lugar desde el lunes”, comenzó diciendo.
Acerca de los consejos a los fieles, Vecino transmitió que “la primera recomendación es que, si no tienen que venir, que no vengan. Si pueden participar desde su casa, mejor. Sobre todo, si son personas de riesgo. Como nosotros no podemos controlar, tenemos indicaciones que todos ya sabemos: venir con barbijos, conservar el distanciamiento –habrá gente de la municipalidad tratando de evitar aglomeraciones- y en la puerta vamos a tener proveedores de alcohol. La imagen del santo va a estar vallada para que la gente no la toque. Va a ser al aire libre, no nos vamos a juntar dentro del templo”.
Finalmente, explicó el significado de San Cayetano para los fieles en el país: “en Argentina, San Cayetano tiene mucha devoción. Se lo asocia al pan. Es el santo de la providencia, al cual uno le viene a pedir trabajo y paz. En este contexto, el lema es ‘obreros de un mundo nuevo’, traído de ideas del Papa Francisco. Está bueno. Venimos a pedir trabajo. Nadie sabe como vamos a salir de esto: esto también depende de nosotros, ser los protagonistas de un mundo distinto”.