A partir de denuncias, los casos de falsos profesionales allanados y posteriormente detenidos se incrementan. Y en el último tiempo se están dando en el ámbito de la salud. Este fin de semana, un kinesiólogo fue descubierto en el norte de la ciudad. Allí llevaba adelante la práctica en un consultorio con el mismo nombre que otro legal. Así lo detalló Javier Ragogna, Presidente del Colegio de Kinesiólogos de Santa Fe, en diálogo con Buen Santa Fe.
“Han llegado denuncias al Colegio de Kinesiólogos. En este caso coincidió en que un colega consultó porque el nombre del local era el mismo que el de él. No era un colega matriculado ni un local habilitado. Hicimos la denuncia en el MPA y se pudo hacer el allanamiento. Él usaba su propio nombre, lo que se duplicaba era el nombre del lugar. Buscaban al nombre del colegio matriculado y caían a este pseudoprofesional”, señaló Ragogna.
Además, señaló que “por lo general tomamos la denuncia y luego la hacemos en el MPA en nombre del colegio, esperamos estar atentos a la solicitud del Ministerio y tratamos de aportar lo que tenemos. Hubo otros hechos en la ciudad de San Carlos, creo que es histórico como colegio tener dos allanamientos en tan pocos días. Nos pone felices, es un poco cumplir con el deber de salvaguardar la salud de la profesión. Se llevó a cabo también otro en zona del Departamento Las Colonias”.
En este sentido, destacó cómo crecieron los casos. “Hubo muchas denuncias, allanamientos en los últimos meses solo estos. Esto genera el efecto cascada que hacen que se agilicen las cuestiones pendientes que tenemos. El colegio cumple con denunciar en todos los departamentos de la primera circunscripción”.
Para descubrir cómo un profesional está habilitado para ejercer o no, Ragogna detalló que “tienen la habilitación del consultorio. Con eso es suficiente para solicitar si es un profesional habilitado. Después, pueden llamar al Colegio. Las características son bastante fáciles de determinar. Quien no lo es, siempre genera dudas. Muestra debilidades y son bastante notorias a la hora de ser atendidos”.
Finalmente, detalló que el profesional denunciado “queda en suspenso dos años sin poder hacer su actividad. No tenemos mucha historia en resoluciones de estos casos. Lo más importante es que dejan de ejercer, dejan de ser un peligro para la sociedad”.