Durante la jornada del martes, la ANMAT aprobó la utilización de un respirador diseñado en la localidad de Rafaela del cual participaron profesionales de la empresa Grupo INBIO S.A., la Universidad Nacional de Rafaela (UNRaf) y el Centro Tecnológico Rafaela (CenTec). Esto significó un “orgullo” para el proyecto, según Marina Baima, que habló en Buen Santa Fe.
En primera instancia, la Secretaria Ciencia, Tecnología e Innovación del Ministerio de la Producción de Santa Fe describió cómo surgió la iniciativa. “Una vez que se declaró el estado de emergencia sanitaria, el rector de la Universidad me llamó por la noche y comenzamos a trabajar. Se armó una plataforma, un grupo abierto con distintos desarrolladores de la provincia, se formó un grupo de trabajo, se compartieron experiencias y, a partir de eso, se trabajó abiertamente y de forma colaborativa: con otras universidades, con Conicet cumpliendo todas las normativas y la agenda que había que cumplir para esta aprobación. Destaco a este grupo de trabajo que, en tiempo récord, lograron que seamos la única fábrica de la provincia que va a poder abastecer con estos equipos”.
Luego, explicó la importancia que reviste recibir la aprobación de la ANMAT. “Dentro de la pandemia, armamos un banco de capacidades e innovación. Volcamos más de 150 iniciativas dedicadas a palear la pandemia. Muchos de estos instrumentos y equipos que pueden ser pensados e ideados, pero necesitan tener la aprobación de los entes que puedan certificar el uso correcto. La certificación de la ANMAT aprueba y valida que puede ser utilizado médicamente, que todos los componentes y su proceso de fabricación es seguro, que no va a haber ningún problema. Esto significa tener la aprobación: es una tecnología que está aprobada, validada, que cumplió con todos los protocolos y con la rigurosidad que se necesita”.
Finalmente, describió uno de los beneficios que otorgará este equipo. “Este es un proyecto que nace para ser robusto, con prestaciones que asimilen un trabajo manual, es la gran diferencia con otros desarrollos. No se requiere la especialidad médica que pueden requerir otros, con lo cual se abren más posibilidades para abastecer a centros de todo el país”.
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