Desde Yerbalito, Mateo dialogó con Buen Santa Fe y se refirió a cómo son sus días. "Estos últimos días, por los incendios, el día a día es levantarse a las 6, ir al monte, buscar con telemetría los animales que tienen radiocollares que emiten ondas y nosotros tememos dispositivos que las captan. Por suerte, la mayoría de animales están bien".
Respecto a con qué se encontró, detalló: "el día después del incendio no pudimos ni entrar al monte. Estuvimos intentando controlar el fuego, después se descontroló, entró al monte y no tenés con qué apagarlo. El día siguiente y el posterior no pudimos ni siquiera ir. Fue muy impactante el hecho de ir y ver todo quemado: zonas en blanco y negro, en silencio, era de película. Una locura. Te chocaba un poco".
"La actitud de los animales siempre va a ser huir. Siempre se ven afectados. Algunos porque se pueden quedar encerrados y no tienen para dónde disparar. Por suerte llovió dos veces y calmó muchísimo. Ahora están todos los focos controlados según me contaron", añadió.
Finalmente, indicó que "uno trata de pensar en positivo: por suerte, hay partes de monte que no se quemaron y los animales se pueden refugiar. Con esta lluvia, el verde está volviendo, los animales están activos: creo que nos vamos a recuperar".