En Barrio El Pozo, la preocupación por la inseguridad es mayúscula. Es que, a los robos con las modalidades ya habituales en el último tiempo, se suman otros que pueden revestir el carácter de insólito: el hurto de las rejas de las alcantarillas. Estela Santa Cruz, Presidenta de la Vecinal de Barrio El Pozo, alertó sobre la peligrosidad que determina esto para la circulación.
“Comenzaron hace dos meses con las tapas de cloaca. Al ser retiradas, queda un pozo de más de cinco metros de profundidad. Hicimos el reclamo pertinente para que viniesen a reponerlas. Este fin de semana comenzaron con las alcantarillas: cada una mide alrededor de 1,5m. Se conforma de tres rejillas cada una. Nos estarían faltando alrededor de ocho alcantarillas, que comúnmente están en la esquina”, comenzó diciendo Santa Cruz en diálogo con Buen Santa Fe.
Acerca de los peligros, describió: “tenemos una que está cerca de la plaza roja. Está bien cerca de la parada del colectivo, también. Nos está preocupando de una manera porque la peligrosidad que esto genera tanto para el vecino y todo sentido, los abuelos, los chicos, los motociclistas y automovilistas… tenemos calles donde los autos van y vienen. Las calles son chicas. Por ahí, hay gente que no sabe que están faltando las rejillas y puede haber accidentes. Estamos colocando señalética, pero no es la solución”.
“Es lamentar hasta la pérdida de la vida. Estamos totalmente preocupados. Esperamos que los que tengan que dar la solución vengan y resuelvan el problema que es reponer las rejillas que se han llevado”, añadió Santa Cruz.
Con respecto a los responsables de los hechos, explicó que “hay vecinos que vieron dos personas en una moto, pero igual son pesadas las tapas. Dimos aviso a la comisaría para que cuando salgan a hacer el recorrido, estén más atentos. Los vecinos ya hemos hablado: lo que veamos, llamar a la comisaría. Otra cosa no podemos hacer”.
“Tenés los pozos, donde se robaron las tapas. Tienen 4 o 5 metros de profundidad. Están llenos de materia fecal. Los chicos van a la escuela, los abuelos hasta Santa Fe, pasa gente caminando… y queda cerca de la Comisaría. A media cuadra”, graficó.
En este sentido, puntualizó en el accionar de los vecinos ante estos hechos. “Las estamos señalizando como podemos y tapamos los pozos. A las rejillas le pusimos la cinta de peligro, pero no es la solución. Tienen que venir los que les corresponde venir. Traer esas alcantarillas de nuevo para que nosotros nos sintamos más seguros también”.
Finalmente, manifestó su preocupación por lo que ocurre en el barrio. “Últimamente hemos visto a gente de otro barrio a robar negocios, departamentos, casas, la inseguridad se está tornando más preocupante acá en el Pozo”.