La curación de una paranaense, el milagro que posibilitó la beatificación de Juan Pablo I

En 2011, médicos se dieron por vencidos en sus intentos de salvar a Candela Giarda. Sin embargo, su familia se acercó al sacerdote de la parroquia del Hospital de Paraná: este encomendó la vida de la menor a Juan Pablo I. Hoy Candela desarrolla una vida normal, sin siquiera medicación.


14 oct, 2021 09:39
Buen Santa Fe: La curación de una paranaense, el milagro que posibilitó la beatificación de Juan Pablo I

Detrás de la beatificación de Juan Pablo I hay una historia que protagoniza una paranaense: Candela Giarda. En 2011, padecía un cuadro severo del que los médicos no encontraban una explicación. Ante la gravedad de la situación, se rindieron y les transmitieron a sus padres que vayan despidiéndose de ella. Sin embargo, la familia acudió a la parroquia del Hospital de Paraná, donde intercambió con el Padre José. Éste le encomendó la vida de la joven a Juan Pablo I y desde ese momento todo empezó a cambiar. Diez años después, Candela transcurre una vida normal.

Eduardo Jacob, cura de Bajada Grande, el poblado barrio de Paraná, recuerda el hecho. “A partir de esa oración, comenzó un proceso de recuperación que llevó un tiempo. Los pronósticos eran oscuros en cuanto a la vida de ella, tenía poca perspectiva de vida. Y ese recurrir a la oración y al Padre José, comenzó el proceso que le está permitiendo a Candela tener casi una vida normal”.

Además, rememoró el apoyo de la gente. “Recogiendo testimonios de la gente y la comunidad, el barrio se unió y rezó fuerte por Candela. Es el recuerdo que tienen de aquel momento. Incluso económicamente se unieron para hacer frente a los gastos. La gente lo recuerda muy bien, rezó mucho. La gente del barrio, con fe y espíritu de comunión: esa oración ayudó. Por eso tenemos a Candela aquí y con la alegría de la beatificación de Juan Pablo I”.

En cuanto al proceso de beatificación, señaló que “tiene distintas etapas, momentos y tiene que ver con conocer la vida de la persona. Su testimonio, su ejemplo. En el proceso está el milagro. Es una manera de certificar la santidad de la persona. A veces uno lee por ahí que el milagro es de Dios. En este caso, la intercesión. Sería el paso que certifica el proceso de beatificación. El Papa reconoce el milagro. Lo certifica con el decreto de aprobación y viene el paso de la celebración de la beatificación”.

“Cuando nos encontramos con la noticia quedamos sorprendidos. Yo la conozco a Candela, pero como pasaron varios años no había escuchado esta historia. Yo me comuniqué con el padre José, me comunicó que son procesos reservados. Fue una sorpresa, pero trabajo mucha alegría, conmoción: fue un hecho con repercusión. Estamos re contentos, re agradecidos a Dios con esta bendición y tratando de caer. Lo queremos ir aprovechando. Estamos tratando de comprender la gracia de este momento”, cerró Jacob.