Para muchos sectores, la paralización de la actividad producto de la pandemia de coronavirus ha significado un golpe definitivo en sus aspiraciones. Uno de ellos es la Casa de la Fotografía, ubicado en el centro de la ciudad. Aunque, en este caso, se conjugó otro tema: el avance de las nuevas tecnologías, con lo que sus servicios se requirieron en menor proporción. Así lo contó Sebastián Moriella en diálogo con Buen Santa Fe.
“Desde marzo que no venimos trabajando casi nada. Hace casi tres meses que venimos para atrás y nos vimos obligados a cerrar las puertas porque no podíamos pagar más impuestos y el alquiler”, comenzó diciendo.
Además, explicó que el avance del tiempo fue un perjuicio para sus servicios. “Nosotros estamos ubicados en San Jerónimo y Salta. Hacíamos fotografías, revelábamos los rollos. Ahora era todo digital, con impresión. Fueron cambiando los tiempos y ya la gente con un teléfono fue sacando fotos y no precisaba mucho de nuestros servicios, pero veníamos trabajando bien”.
Aunque, manifestó que la pandemia “fue terrible, un golpe muy duro. Después de tantos años, nos costó un montó tomar la decisión con mi señora: noches sin dormir y llorando. No podíamos soportar más”.
En cuanto a lo que vislumbran a futuro, Moriella dijo: “ahora vamos a empezar a trabajar desde casa, online. Vamos a hacer envíos a domicilio, todo lo necesario para poder sobrevivir hasta el año que viene que, si todo mejora, tenemos pensado abrir otro local en la zona. Tenemos intenciones de seguir imprimiendo los recuerdos de los santafesinos”.
“Tuve el crédito a tasa cero que nos dio el gobierno y que fue una ayuda, pero no alcanzó”, agregó.