Si bien las escuelas no son lugares donde se originen contagios, más allá de que se hayan registado algunos a partir de comportamientos fuera de los establecimientos educativos, el rebrote que evidencia la suba en las cifras diarias provoca que deban modificarse algunas actividades que se desarrollaban dentro de los colegios en este reinicio de las clases presenciales. Así lo transmitió el pediatra Carlos Alico, Presidente del Colegio de Médicos.
"Creo que nos preocupa a todos. Hemos tenido la posibilidad de poder generar actividades un poco más libres. Nos preocupa enormemente porque los números van de manera vertiginosa: sabíamos que íbamos a tener una segunda ola. Este tipo de cosas nos hacen replantear determinados tipos de actividades, de posibilidades que estábamos haciendo con libertad. El inconveniente mayor es que mucha gente ha generado la posibilidad de ponerse a pensar de que esta situación ya había pasado: evidentemente no, nos lo dicen las experiencias que están pasando en algunos países europeos", comenzó diciendo Alico en diálogo con Buen Santa Fe.
Además, reflexionó sobre el modo de proceder con respecto al 2020. "El año pasado comenzamos a trabajar sobre un fenómeno sobre el que no sabíamos prácticamente nada poniéndonos a pensar de que China estaba lejos, que estábamos bastante distantes del problema: las realidades se fueron modificando y nos fuimos manejando según las experiencias del día a día. Creo que no podemos generar caminos equivocados como lo hicimos el año pasado: uno de ellos, aislarnos un año y haber generado un daño importante, sobre todo en los niños. Vamos a tener que meternos en un aprendizaje de nuestras vidas, hábitos y costumbres: esta segunda ola es un recomenzar".
También, alertó que están "un poco preocupados por la mutación del virus, por la falta de vacunación y evidentemente hay que tener una mirada en qué hacemos con la escuelas: podemos generar burbujas, pero vamos a tener contagios. En este 2021, el comienzo de la socialización ha generado otras enfermedades que tenemos entre nosotros y que nos van a acompañar: no sabemos cómo porque el año pasado no estuvieron presentes. Vamos a tener que convivir con el coronavirus y enfermedades no coronavirus".
"Tenemos que reinventarnos cada día para tratar de generar situaciones lo menos comprometidas posibles. Era necesaria la vuelta a clases. El virus, si toma a la población infantil, no genera patologías graves, pero el niño vuelve a casa y tiene contacto con padres y abuelos de los cuales la mayoría no fue vacunado", agregó.
Por otro lado, pidió a padres que no envíen a los niños a las escuelas ante la presencia de síntomas. "Hoy por hoy, la aparición de síntomas significa tener alerta. Debemos estar alertas, no debe ir un niño que tenga síntomas, no debe sociabilizarse y debe comunicarse rápidamente con su pediatra para tratar de evaluar cada caso en particular la potencialidad de incubación de otra patología: ante la incertidumbre, lo primero que debemos hacer es no mandar a los chicos a la escuela. Estar en burbuja significa estar menos personas, más distantes: no envueltos en un papel celofán".
Finalmente, destacó el trabajo de los profesionales de la sanidad. "El personal de salud, tanto público como privado, ha puesto toda la energía. El agotamiento no es un eslógan: de ninguna manera. Se han acortado las licencias y esto va a impactar en algún momento. Hay mucha gente que está creída que tiene solo derechos y no obligaciones: el personal de salud hace lo que puede y hasta dónde puede. La buena voluntad se expresa diariamente con un compromiso de entrega. Nos cuidamos todo lo posible, hacemos lo mejor que podemos".
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