Preocupados por el escaso porcentaje de jóvenes que culminan sus estudios secundarios, el Movimiento Los Sin Techo adhirió a un programa del Gobierno Provincial apuntando a solucionar el déficit de esta franja. Sin embargo, redujo aún más su objetivo: las mamás jóvenes. En diálogo con Buen Santa Fe, José Luis Ambrosino explicó de qué se trata esta iniciativa y por qué se dispuso que justamente sea este grupo el apuntado.
"En nuestro mundo, que es la extrema pobreza, todas las estadísticas malas son el doble de las normales. Cuando hablan de la indigencia, que aumentó del 9 al 11%, en nuestro barrio aumentó del 70 al 75%. Cuando se habla de la deserción escolar a nivel secundario, en el país se habla del 50%, en nuestro barrio está entre el 78 y el 85%. A nivel primario es menor, está asegurada por el tema de la Asignación Universal por Hijo", comenzó diciendo Ambrosino.
Además, señaló: "siempre pensábamos con el Padre Rosso que no tenemos solución para el secundario de nuestros jóvenes. Cuando terminan el primario, empiezan a buscar trabajo, a ver una salida laboral: nuestras mujeres, a los 16-18 años, ya son mamás. Y las obligaciones familiares quitan el secundario. En este momento, para el Movimiento Los Sin Techo, estamos haciendo un aporte importante y que nos parece decisivo: es el secundario para la mamá pobre".
Y luego comenzó a detallar la iniciativa que impulsan desde el barrio. "La única salida que tienen nuestras mamás pobres de hacer el secundario es haciendo el secundario virtual. En este problema de la pandemia, hemos atacado dos frentes: en el primario, estamos tratando de salvar la grieta por medio de tutores que atienden a los chicos. Por lo menos para cubrir la parte virtual de la primaria".
"El programa supone que la familia tiene una computadora, que hay internet en el área y que hay alguien que ayuda a interpretar las plataformas. En el sector pobre, no hay computadora, muy poca internet internet ni una persona con título secundario. Si internet falta en un 30% de la sociedad en general, en nuestros barrios falta en el 80%. Los Sin Techo tomó lo más importante de este programa: instaló un centro, las computadoras y contratar tutores. No maestros, si no tutores que ayudan a interpretar las plataformas: entre las condiciones ofrecidas por el Gobierno y de los Sin Techo logramos que las mamás jóvenes puedan acceder al derecho humano de la educación", añadió.
Finalmente, pidió que la propuesta pueda ganar terreno en otros lugares. "En el momento donde defendemos los derechos de las mujeres, el Movimiento Los Sin Techo invita a las mamás jóvenes no tiene oportunidades dentro del sistema convencional. Invitamos no solo a las mamás, al poder político a que consideren esta experiencia. Cualquier iglesia, vecinal, cooperativa que tenga instalaciones tiene que ser un reducto para que pueda juntar a las mamás de su barrio y salvar esta necesidad de educación secundaria: démosle la oportunidad".