Son varias las diferencias entre la primera ola de coronavirus y la segunda en la provincia de Santa Fe. Desde el punto de vista médico, el conocimiento de la enfermedad aporta mucho al tratamiento de la misma. Sin embargo, lo contrario ocurre con el cansancio social, lo que termina decantando en un aumento de contagios, entre otros factores. Esto repercute de manera negativa en los enfermeros, quienes también se encuentran agotados.
En diálogo con Buen Santa Fe, Carlos Azoge, Presidente del Colegio de Enfermeros relató la actualidad del sector. "Tenemos algo que nos ha jugado muy en contra que ha sido que entre el 40 y el 60% de nosotros tiene una doble jornada laboral. Pasamos una primera ola y en una etapa muy temprana entramos en un agotamiento físico, mental y emocional".
Además, estableció diferencias entre la primera y la segunda ola. "En la primera ola, los aumentos de casos fueron de manera progresiva y en el tiempo. Hoy, los ingresos en el sistema de salud de pacientes afectados por Covid son de manera muy brusca. En una semana y media, prácticamente, los distintos servicios están a camas completas y, si bien las distintas organizaciones están reorganizando distntas áreas para poder hacer frente a esta demanda, esto nos pega muy de lleno. Aumentan los casos y aumenta el trabajo".
Por otro lado, se refirió a la falta de reconocimiento que están padeciendo y por la que están luchando. "Los enfermeros estamos un poco decepcionados y desilusionados: hay un enojo en enfermeros de la provincia de Santa Fe. Estamos desde hace dos años bregando para que se reconozca a la enfermería como tarea del alto riesgo. Tenemos sentencia judicial firme que le obligue al Poder Ejecutivo la reglamentación del Poder Ejecutivo de nuestra Ley. Hubo reuniones, el tema está avanzando muy lento. Todo eso está jugando en contra: tiene que haber un reconocimiento hacia este sector, se demostró que somos fundamentales en esta pandemia en este sistema de salud. No queremos aplausos, queremos que se mejoren las condiciones laborales".
"Hemos perdido varios colegas en esta pandemia. Si bien la mayoría estamos vacunados, el enfermero está siendo muy susceptible a esta pandemia: se encuentra con familiares que la están padeciendo. Esa situación nos juega en contra: también tenemos que cuidar a nuestra familia y a nuestro entorno. Nos pega de lleno como les pega de lleno a todos los trabajadores de salud", agregó.
En este sentido, dejó un mensaje para la sociedad. "Tenemos que cuidarnos todos: los que no tengan necesidad de salir a laburar para ganarse el mango, que no lo hagan. De esta situación, vamos a salir como salimos de la primera ola, pero necesitamos el compromiso de la comunidad para que ayude al sistema de salud, que no puede estresarse. Si se estresa, vamos a estar más complicados que ahora".
Finalmente, se refirió a la capacidad del recurso humano en enfermería. "Si bien hay recursos materiales para armar reorganizaciones del área de trabajo, el recurso humano de enfermería está, pero a cuentagotas. El enfermero para el área crítica no se forma de un día para el otro. No alcanza la formación de tres años. Hoy tenemos especialidades y post-grados en formación de cuidados intensivos, por eso es importante el reconocimiento profesional: va a permitir que enfermeros tengamos incentivos para que nos sigamos especializando".
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