En diálogo con Buen Santa Fe, Flavio Buccino desarrolló puntualizaciones que Argentinos por la Educación obtuvo a partir del relevamiento “la educación durante la pandemia”, la cual analizó el nuevo método de dictado de clases al que los estudiantes se han tenido que someter producto de la pandemia de coronavirus. Tiempo, compañía y respuesta docente, los tres ejes principales del estudio.
“Argentinos por la Educación es una organización que viene recabando datos, experiencias a nivel nacional. Durante esta pandemia, a partir de un relevamiento, se abocó en tres ejes: El tiempo en que los chicos están trabajando con actividades escolares, el segundo la necesidad de un adulto y el tercero, la respuesta de los docentes a los trabajos. En el primer eje, el 50% de los alumnos cumplió con tres horas de actividad. Hay un porcentaje que no llegó a tres horas. El segundo eje es cuánto tiempo le insume a padres o familiares acompañarlo en la actividad que tiene que realizar: 4 de cada 10 necesitaron tener todo el tiempo a familiares cerca para abocarse a la tarea escolar. Es todo un problema. Está complicando seriamente el tiempo de los padres, que ya está sobrecargado”, comenzó explicando Buccino.
Y añadió: “Lo que estamos viendo es que la devolución de los docentes llega a un 65% cotidiana y directa durante este tiempo. Hay una discusión fuerte de la calificación que deberíamos dejar a un costado. Estamos viviendo un momento complicado: hay ansiedad, angustia y la escuela no puede aportarle nuevas ansiedades y angustias. Es un tiempo complicado para todos, no solo para la educación. Los sistemas educativos tendrán que revisar nuevas políticas públicas para recuperar lo que no han podido realizar este tiempo. Hay que pensar que, de alguna u otra manera, aunque estuvimos en conexión, la cuestión de la continuidad pedagógica no se cumple. No es lo mismo la escuela que la casa: no está construida como tecnología la escuela. La casa es la casa y la escuela es la escuela. Ambos espacios son diferenciados”.
En el sentido de la continuidad entre docente y alumno, Buccino explicó que ésta se produce en un mínimo porcentaje. “Lo común es el whatsapp. Estamos teniendo una educación whatsapp en un 80% del país. Hay un margen muy pequeño que tiene nivel de conectividad o dispositivos a través de zoom o videollamadas. Son datos del Enacom: uno de cada tres argentinos no tiene conectividad por arriba de los seis megas. Hoy una conexión mínima para realizar una reunión de zoom una de seis. No hablamos de dispositivos ni datos: las familias gastan entre 500 y 600 pesos por día para entregar los trabajos”.
Por otro lado, se refirió a las diferencias en la calificación que deberán implementarse a partir de esta situación. “Tengo la impresión de que es algo que terminamos creando como una situación de incompatibilidad. Las gestiones y las jurisdicciones van a tener que encontrar una herramienta para poder acreditar el conocimiento que se dio este tiempo. Como sociedad hay que pensar cómo hacemos para que los chicos aprendan y ver cómo generamos mecanismos para cubrir aquellos que no han logrado aprehender conocimientos durante todo este tiempo”.
“La pandemia nos logró demostrar que aquellas cosas normales no son tan normales. Que una escuela no tenga agua o un chico no tenga internet, es una anormalidad. La desnaturalizamos a partir de la pandemia”, cerró Buccino.
📝 Encontrá más datos en el informe completo.
— Argentinos por la Educación (@ArgxEdu) August 20, 2020
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