En diálogo con Buen Santa Fe, Víctor Debloc se refirió a temas fundamentales para el futuro de las clases presenciales en la provincia de Santa Fe: el paro docente para los días 15 y 16 de marzo a partir de la negativa de Amsafe de aceptar la propuesta salarial ofrecida por el Gobierno; los protocolos con los que retornarán las clases presenciales y dejó un mensaje para los padres y alumnos.
"Es un factor, como hace once años ocurre en la provincia de Santa Fe, que las clases no empiecen en el día asignado. Hay una muy buena propuesta salarial: la sociedad creía que todo el arco sindical iba a acordar. No empaña, quizá teníamos que estar poniendo el esfuerzo en algo un poco más global que concierne a la expectativa de la familia y, particularmente, a la de los alumnos. Será para unos cuantos el lunes 15: las escuelas privadas van a atender a los niños y el turno para las escuelas oficiales será el miércoles 17", comenzó diciendo Debloc.
Además, se refirió a la propuesta de la provincia. "Las condiciones eran muy favorables: el 35% de aumento es importante, respeta tres entregas y la cláusula de revisión. Además, en un contexto en que estamos con la vacunación, el Boleto Educativo Gratuito, una inversión en infraestructura nunca vista. La vocación de diálogo está, seguramente el Ministerio de Trabajo, pasados los dos días de paro, podrá convocar a los sectores sindicales que aún entienden que hay algo que dialogar pero la propuesta es clara: ratifica la propuesta salarial porque es buena. Con esa propuesta buena, conversaremos. Seguramente habrá algunas cuestiones a revisar desde el ángulo de Amsafe".
Por otro lado, habló de la vacunación docente. "El operativo, que comenzó en tiempo y forma, tiene un buen ritmo. Hay alivio entre docentes. Era una exigencia, los gremios destacaron lo importante que sería contar con la vacuna. A los cuatro días empezó el operativo. Es una condición importante para la sociedad como es la presencialidad plena. Es posible que vayamos creciendo hacia una presencialidad plena".
Con respecto a la posibilidad de que la presencialidad vaya incrementándose, explicó que "hay que empezar el 15, 16 o 17, probar cómo funciona. El sistema que se diseñó tiene que funcionar: hay algo de prueba. Una cosa es con dos o tres cursos y otra es con 15, 20 o 30 en distintos turnos y con el funcionamiento apropiado que tienen que tener los protocolos. Si eso funciona bien, es posible pensar en incrementar un poco más la presencialidad. Ya la tuvimos el año pasado en muchas escuelas rurales del centro-norte de la provincia. Se organiza así porque no se puede estar pegado uno al lado de otro: dos metros entre mesa y mesa. Ese criterio ordenador puede ir tomando algunas características distintas en función de la densidad ocupacional de las aulas, de otros espacios alternativos y de la matrícula".
Con respecto a cómo funciona el protocolo en caso de que haya un caso sospechoso, explicó que "la escuela tiene su sala de aislamiento, marca el 0800, informa al Hospital o centro que corresponde, interviene y se lo aísla si tiene síntomas compatibles con el Covid. Una vez determinado que el caso es positivo, se cierra el aula donde participa ese docente o alumno y, en ese caso, se cierra la burbuja o dispositivo escolar que tiene las características de cerrarse o abrirse".
En relación a si está permitido llevar mochilas, Debloc recordó que "en el protocolo hay una recomendación de evitar llevar objetos de uso de la casa donde podría estar incorporado en la superficie de esos elementos algunos de los virus del Covid. Ahora, una mochila sanitizada puede ser también un factor que no cumpla ese elemento negativo".
Por otro lado, habló de tiempos. "Hablamos de una jornada escolar organizada en cinco momentos, de tres horas 45' o cuatro horas. De 8 a 12, de 13 a 17, de 18:30 a 22:30. Y, a partir de ahí, los componentes internos de la duración pueden ser modificados en función de la situación. Pero la orientación común y general es una hora treinta. Que puede ser una hora, 70 u 80 minutos. En el futuro, con cuatro o cinco semanas, con dos meses de experiencia, se pueden hacer ajustes al protocolo pero va a depender de las necesidades que se planteen en la escuela".
En relación al uso de barbijos, señaló que deben utilizarlo todos "particularmente a partir de primero y segundo grado. En las salitas de cuatro o cinco es un poco más difícil, va a ser difícil para los maestros de infantes. Va a tener cierta particularidad, va a ser un aprendizaje importante. Habrá que ver qué pasa y cómo se van a haciendo los ajustes. En primaria, secundaria y superior es obligación el barbijo: eso no quiere decir que en algún momento se lo pueda sacar. Son ajustecitos que antes se hacían para otra cosa, no para esto. Los maestros tienen el tacto para resolver esto".
"Lo importante es que entre escuela y comunidad haya buena comunicación. Que los alumnos estén informados. La ansiedad es inevitable, pero lo importante es la conciencia de responsabilidad: si cada uno cumple su parte en el protocolo, las cosas van a funcionar bien. Que tengan confianza, que la escuela está preparada. Si hay algún papá que siente una desorientación, tendrá que ir con el tapabocas y tratar de conversar con un maestro o director que lo oriente. Y confiar en que las cosas van a salir bien. Acá hay una conciencia muy fuerte de que la presencialidad comienza la semana que viene en la provincia de Santa Fe", cerró Debloc.
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