A un mes de conseguido el histórico título en la Copa de la Liga Profesional de Fútbol, los gestos por semejante conquista de Colón continúan aflorando. Los tatuadores santafesinos han tenido una demanda como nunca antes y quien también solicitó su turno fue Ricardo Altamirano que, a sus 68 años, viajó de Reconquista a Santa Fe solamente para dejar impregnado en su piel el campeonato, lo que representó su primer tatuaje.
Altamirano dialogó con Buen Santa Fe y señaló que "uno pasa determinada edad e intenta darse los gustos, no tiene los prejuicios de antes. Venía dando vueltas, lo decidí fundamentalmente como demostración de identidad, de pertenencia. Me sugirieron un chico tatuador que es un artista en esto. Mi sobrino José me sugirió".
"Yo no he vuelto a Reconquista todavía, estoy de un hermano. Pero los nietos, mis hijos se los he mostrado por videollamada y lo tomaron muy bien. Inclusive, como una cuestión de decir: 'todavía uno está aquí, con ganas de vivir y quiere dejar plasmados momentos felices' ¿Cómo no vamos a dejar grabado en la piel un momento tan lindo como este, el momento más lindo en la historia de Colón?", añadió.

Además, vinculó la cuestión de la pandemia con el título que conquistó el Sabalero. "Creo que es el mensaje que debe tener todo el mundo. Creer que somos capaces. Colón demostró que es capaz. Colón es parte de nuestro pueblo y como pueblo tenemos que bancar estas circunstancias especiales no solo por la cuestión de la pandemia. Buscar esa superación que necesitamos los argentinos, que el pueblo Sabalero supimos rescatar y sacar adelante".
Por otro lado, describió sus sensaciones cuando observa los goles de la final ante Racing. "Lloro como un tonto, me abrazo con los nietos, con mi hermano, mi sobrino. El otro día terminamos de cenar y subieron una serie de videos por las redes: lo miro a mi hermano, mirando otro video, los dos llorando como unos tontos. Dijimos 'un momento más para brindar'. Descorchamos y a brindar".
"Hice otra promesa también. A mí me encanta tomarme un vinito, no tomo en exceso. De tomar vino los fines de semana y en algún evento. Pero vengo festejando seguido, son todos eventos. Todo por Colón. Cuando vivimos a Santa Fe, que estudiaba, mi mamá era fanática de Colón. Era típico de comer tallarines y a la cancha los domingos", agregó Altamirano.
Si bien representó una gran gesta el campeonato, Altamirano ya piensa en más. "Esta pequeña obrita de arte, quedó plasmada y la voy a llevar el resto de mis días. Estaba pensando que cometí un error por no dejarle lugar a la próxima estrella. En diciembre puede ser. Ya vamos a ver si pedimos que haga algo para que meta la segunda estrella, que esperemos que en diciembre se concrete".
"Esto simboliza un click en la cabeza de los Sabaleros: de aquí en más, deben ser todas alegrías. El gran logro del DT fue la conformación del grupo. En Paraguay no tuvimos suerte, andábamos peleando el descenso y con los mismos chicos, nos encontramos con un campeonato a meses. Esperemos que siga así", cerró.
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