Sin lugar a dudas, el mundo será otro luego de la pandemia de coronavirus. No solamente en las relaciones interpersonales, sino también en las actividades laborales. Y principalmente, en aquellas que demandan una cercanía entre las partes. Tal es el caso del servicio de oftalmología. Guillermo Magnano, en diálogo con Buen Santa Fe, brindó detalles al respecto.
“Después del 18 de abril hemos comenzado nuestra actividad mediante turnos previos y atendiendo el seguimiento de patologías previas. Aceptamos esta normativa. El médico oftalmólogo tiene una enorme cercanía con el paciente por eso nos ponen como uno de los que estamos más cerca de contagiarnos, por lo que las medidas de bioseguridad deben ser extremas. Las medidas son individuales e institucionales”, comenzó diciendo Magnano.
Además, explicó los motivos por los que los servicios se encarecerán. “Toda esta logística la estamos cumplimentando, pero viene acarreando un costo significativo. Hemos tenido una respuesta muy positiva de las obras sociales, pero muy pocas prepagas entendieron esta problemática a la cual nos enfrentamos, motivo por el cual nos hemos visto obligados a trasladarle este costo a los pacientes. Todos los centros privados de salud seguimos pagando costos de sueldos, de alquiler, de servicios y no estamos en condiciones de afrontar estos costos, no nos corresponde”.
Finalmente, pidió sensibilidad por parte de las prepagas. “Estamos sorprendidos de la respuesta negativa de las prestadoras de salud. Es un problema de todos. Apostamos a que en los próximos días podamos solucionar estos pequeños inconvenientes. Estamos abiertos al diálogo para darle solución. Hemos enviado notas a todas las obras: en algunos casos, la respuesta no existió y, en otros, fue que no iban a hacerse cargo. No entendemos. El sentido común y la bibliografía respaldan que estamos expuestos a contagiarnos, estamos a centímetros del paciente. Esperamos tener respuesta a la brevedad”.