En diálogo con Buen Santa Fe, Marcos Corach brindó detalles de una de las ciudades más importantes de la provincia. Y lo hizo a partir de distintos puntos: el coronavirus, el dengue y la actividad económica. Acerca de esta última arista, reveló que comenzarán a flexibilizar el trabajo de algunas empresas llevando adelante algunas normativas.
En primer lugar, comenzó hablando de la implementación obligatoria del barbijo. “A partir de hoy empezamos con el uso obligatorio de tapa bocas. Hasta el día de hoy, todos los casos que han tenido contacto con gente del exterior o gente que ha venido del exterior. No tenemos circulación del virus aunque imaginamos que sí va a pasar de inmediato. Lo que estamos tratando de hacer es adelantarnos”.
Sobre los motivos que llevaron al municipio a decretar esto, dijo que “la flexibilización de algunas actividades o habilitaciones de algunas empresas hace que el riesgo se agrande. Tomamos todas las medidas que creemos pertinentes: el uso del tapabocas forma parte de eso. Los únicos que están exceptuadas son aquellas personas que sufren autismo, el resto, todas las personas que circulen por la ciudad están obligados a utilizarlo”.
Por otro lado, reveló la dificultad de la localidad con el Dengue. “Estamos haciendo todos los trabajos de desmalezado y no ha alcanzado. Tenemos muchos casos, más de 300. Estamos fumigando, tenemos todos los servicios públicos trabajando en la desinfección. Estuvimos trabajando en varios lugares, entrando en casas de vecinos si nos permiten: no tuvimos problemas para hacerlo. Les pedimos que vacíen sus reservorios de agua. En algunos casos, lo hacemos nosotros mismos. Es un tema muy preocupante”.
Finalmente, explicó que ya piensan en reactivar la actividad económica siguiendo algunos preceptos. “Establecimos una serie de medidas de protocolo mínimo: estamos trabajando para que algunas brigadas puedan trabajar dentro de algunas empresas. Cada una de las empresas manda su protocolo, lo comparten con nosotros, y nosotros vamos a controlar el efectivo cumplimiento de este protocolo. Tenemos algunos listados de empresas que van a empezar a funcionar. Los empresarios tienen perfectamente claro que los más perjudicados van a ser las empresas: si se les enferma un empleado, no solo no van a poder abrir, el resto de los empleados también va a estar contagiado”.