Durante el fin de semana, se conoció que un estudio realizado en el Hospital Cullen puede revestir carácter internacional. El mismo tenía el objetivo de evaluar las secuelas que el coronavirus había dejado tanto en pacientes que transitaron la enfermedad de manera leve como en aquellos cuyos síntomas provocaron inconvenientes mayores. Al observar las conclusiones, los participantes en la realización de este estudio se llevaron una gran sorpresa tras analizar al primer tipo de pacientes.
"Es un estudio que comenzamos el año pasado, en julio lo diseñamos y con los primeros pacientes de la primera ola empezamos a incorporar: llevamos unos 220 pacientes que se les ha hecho una evaluación a los 30 días de haber terminado la enfermedad. Lo que tratamos de evaluar era cuál era la repercusión que había tenido en las personas, siendo cualquiera la afección que haya tenido. Ya sea en formas leves pero también incluimos a aquellos que tuvieron cuadros más serios. A partir de eso, sacamos conclusiones", comenzó relatando Martín Maillo, médico neumonólogo que participó de la investigación.
Y luego comenzó a detallar los resultados: "nos sorprendió que encontramos resultados realmente llamativos. Fundamentalmente, en aquellos que cursaron de manera leve, en su domicilio. Afectaciones a nivel respiratorio, a nivel cardíaco y, también, la afectación psicológica de los pacientes. Aproximadamente un 30% de los pacientes que evaluamos tenían algún grado de depresión o ansiedad medido a través de formularios específicos".
Además, explicó que los resultados le permitirán implementar cambios en su modus operandi. "Es interesante saber que se afectó mucho más de lo que esperábamos la gente que tuvo enfermedad leve. Es lógico pensar que una persona que estuvo internada, muchas veces con respirador, tenga compromiso pulmonar un mes después. Pero no esperábamos encontrar que personas que estuvieron en su casa tengan compromiso pulmonar a los 30 días de haber recibido el alta epidemiológica. Esto nos hace replantear muchas cosas y proponer aspectos de cambio en el manejo del seguimiento de pacientes y, a partir de eso, determinar tratamientos en muchos casos. A partir de los descubrimientos de este estudio, comenzamos a utilizar la rehabilitación respiratoria para recuperar a personas que empezamos a encontrar que tenían problemas".
En cuanto a lo inédito de este estudio, Maillo manifestó que "lo más importante, y es lo que diferencia a este estudio a nivel país y mundial, es que aquí se hizo una evaluación muy amplia incluyendo resonancia cardíaca: es un procedimiento de alto nivel, costoso y pudimos hacérselo a 120 pacientes. Vamos recolectando cada vez más información. Esperamos que para este 31 de marzo, cuando vamos a cerrar la base de datos para hacer las presentaciones científicas necesarias, llegaremos a 140 resonancias con lo cual vamos a estar al mismo nivel que cualquier centro del mundo que haya presentado estudios de este tipo".
Por otro lado, explicó de qué se trata una de los procesos que llevan adelante con pacientes ya recuperados de Covid. "La rehabilitación cardiorespiratoria es una disciplina incorporada en la formación de los licenciados en kinesiología. Tenemos especialistas en Santa Fe. Se trata de realizar actividades físicas y de ejercicio respiratorio que permiten no solo mejorar el estado de salud en general, si no inclusive mejorar el funcionamiento pulmonar en general. Como tuvimos una alta demanda de pacientes post-covid con necesidad de rehabilitación, tuvimos que salir a entrenar al resto de kinesiólogos de la provincia que no eran especialistas en kinesiología respiratoria. Ha sido un elemento disparador de muchas actividades este estudio. Por eso, el impacto que tiene tanto en la comunidad médica como en la comunidad en general".
Si bien destacó los resultados derivados del estudio, Maillo recordó que "tenemos que estar preparados para prevenir, tratar el momento y recuperar posteriormente. Estamos corriendo desde atrás a la enfermedad: lo que queremos es prevenir contagios. El mensaje general que siempre damos en estas situaciones es cuidarse. Se nos viene una segunda ola posiblemente y tenemos que apuntar al cuidado personal, de nuestras familias y de la sociedad para evitar tener que recuperar a personas que parecía que no tenían nada severo".
Finalmente, enumeró las tres alteraciones que se encontraron en los resultados. "Lo más frecuente que hallamos son alteraciones en el nivel de la funcionalidad respiratoria: alteraciones en el test de caminata de seis minutos. Ahí hemos encontrado personas que alteran la oxigenación y personas que tienen compromiso muscular. Hemos encontrado un espectro amplio. Después, el compromiso a nivel emocional. Y, por último las afectaciones cardiológicas, que hemos encontrado en una proporción importante aunque no tan importante como en estudios publicados en Alemania y Estados Unidos".
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