Aquellos sectores que demandan la aglomeración de personas son los que están más complicados para que reciban la autorización para volver a funcionar. Entre ellos, se encuentran los complejos deportivos, que desde el 20 de marzo que comenzó el aislamiento social, prevenitivo y obligatorio han dejado de percibir sus ingresos genuinos. En diálogo con Buen Santa Fe, Jerónimo Solá describió la situación del sector.
“Estamos en una situación complicada debido a una necesidad de respuestas por parte del estado. Día a día los complejos nos manifiestan sus preocupaciones. Tratamos de comunicarnos con autoridades manifestando esto: tienen costos a pagar y hay empleados que subsisten gracias a este deporte. Nosotros desde esta parte lo que propusimos desde nuestra parte es un protocolo para ir normalizando poco a poco la situación. Tenemos posibilidades y herramientas para abrir de a poco”, comenzó diciendo Sola.
En cuanto a la normativa propuesta, Sola dijo: “no lo comunicamos a nivel provincial, sí a nivel municipal. Planteamos tener un cuidado del nivel general de los trabajadores y los jugadores. El protocolo se basa en normativas de la OMS y del Ministerio de Salud. Si sigue este arrastre, podría cerrar el 50% de los complejos”.
Finalmente, se refirió a los deportes en cuestión que arraigan sus complejos. “Tenemos todos los deportes. El que mayor contexto encierra son los de fútbol, pero también el paddle se juega mucho y el tenis también. Después hay sectores que tienen canchas de básquet y vóley. Hoy tenemos 150 complejos”.