El pasado jueves, un grupo de kayakistas salieron desde Rosario hacia la Ciudad de Buenos Aires con el solo objetivo de reclamar por el tratamiento de la Ley de Humedales en el Congreso de la Nación. La movilización culminó este miércoles, con la llegada a destino y la posterior manifestación en Plaza de Mayo. Gustavo Gudcher, kayakista del Club Azopardo, participó de lo que consideró una travesía y reveló los detalles de la experiencia.
"Nos movilizamos desde Rosario hasta CABA pidiendo que se trate la Ley de Humedales que hoy en día está caajoneada en el Congreso Nacional. Solo ha pasado por una sala de comisión. Si no se trata este año, pierde estado parlamentario. Sería una gran pérdida. Creemos que es necesaria no solo para nosotros que amamos el río y estamos todo el tiempo en contacto con él, sino también para la sociedad en general", comenzó diciendo Gudcher en diálogo con Buen Santa Fe.
Sobre la importancia de la Ley de Humedales, señaló que "hoy en día vemos sequías, agua salada que sale en Santa Fe, que no se puede tomar el agua por afluentes que vienen de industrias, quemas. Creemos que gran parte de todas esas problemáticas y exigencias que fuimos encontrando en el transcurso de la travesía, pueden ser abarcadas y tener un amparo legal mediante esta Ley de Humedales".
En cuanto al reclamo al llegar a CABA, contó: "nos manifestamos desde la Casa Rosada hasta el Congreso, donde nos recibieron diputados. Se presentó un petitorio se pidió que se trate con celeridad el tema. Nosotros veíamos un montón de ciudades y pueblos donde parábamos donde nos recibían con abrazos, comida y demostraciones de afecto, pero también con alguna problemática ambiental de diferente índole. Reservas desmontadas hasta industrias invirtiendo afluentes en el río que hacen intomable el agua. Entendemos la necesidad de que se trate esta ley lo antes posible".
"Vivimos varios días que fueron emocionantes. Desde la salida en Rosario, la celebración con compañeros que son de comunidades originarias y nos dieron aliento. Salió todo espectacular. La chamán que estaba ahí hizo un laburo espectacular. Fuimos pasando ciudad por ciudad, pueblo por pueblo. En cada lugar pasaban cosas emocionantes, la gente te recibía. Dedicar un minuto para recibir a una travesía que pasa cinco o diez minutos, para nosotros era mucho", detalló.
Además, destacó la organización con la que se impulsó la movilización. "Más allá de eso, hemos recibido un montón de demostraciones de afecto. Hemos tenido un grupo impresionante: no somos solo 40-50 kayakistas. Hay todo un equipo atrás, una multisectorial de humedales que se pasó: una organización tremenda. Tuvimos una travesía hermosa, espectacularmente organizada. Yo soy kayakista hace varios años y nunca vi: era una cuestión de afecto permanente que íbamos recibiendo e íbamos generando entre nosotros".
"Acá me anunciaron que voy a ser tío... fue una celebración. Se generó una comunidad hermosa con nosotros mismos como con la gente que nos iba recibiendo, que nos contaba, nos hacían masajes, nos daban de comer, un lugar para ir al baño. Estamos emocionadísimos. Fue una travesía en un montón de sentidos. Esperamos que sea un hito más en esta lucha que estamos teniendo".