Colón comienza a transitar la semana previa a uno de los partidos más importantes de la que va de la temporada en la Zona A de la Primera Nacional, cuando el próximo sábado a las 15.30 visite a Deportivo Morón en el Estadio Nuevo Francisco Urbano, en un duelo directo entre el puntero y su escolta.
Con el equipo enfocado en sostener la cima del campeonato, la principal preocupación pasa por el estado físico de varios futbolistas que integran la enfermería sabalera, de cara a una semana clave de trabajo antes del viaje a Buenos Aires.
La enfermería sabalera
Uno de los casos que más atención concentra es el del arquero Matías Budiño, quien sufrió un problema renal producto de un golpe que lo marginó del partido frente a Racing de Córdoba. Si bien el futbolista evoluciona favorablemente y ya no siente dolor, en el cuerpo técnico no contemplan riesgos y su presencia ante Morón está prácticamente descartada, más aún considerando el buen rendimiento de Tomás Paredes, su reemplazante.
Otro de los jugadores que continúa afuera es Allende, quien se recupera de un desgarro muscular y seguirá trabajando diferenciado, aún en etapa de rehabilitación.
En tanto, el caso de Peinipil también genera atención: el lateral derecho será sometido a estudios médicos en el día de hoy para determinar con precisión el grado de la lesión muscular. Por el momento, su participación en el encuentro del sábado aparece como descartada.
La única luz de optimismo en la enfermería pasa por Julián Marcioni, quien no pudo completar el último partido ante Racing de Córdoba debido a una fatiga muscular.
El viernes, la delegación deberá viajar rumbo a Buenos Aires, día donde quedará confirmado qué jugadores estarán disponibles para un encuentro que puede ser determinante en la pelea por el liderazgo de la Zona A.