Franco Colapinto completó en el Gran Premio de China la que probablemente fue su mejor carrera en la Fórmula 1. Tras partir desde la 12° posición, el argentino ejecutó una largada impecable que, sumada a una gestión inteligente de los neumáticos duros, lo llevó a escalar seis lugares rápidamente. La estrategia de Alpine de mantenerlo en pista durante el Safety Car incluso lo posicionó momentáneamente como escolta, demostrando un ritmo competitivo frente a las escuderías líderes.
Resistencia en pista y el toque de Ocon
El momento de mayor tensión ocurrió tras su detención en boxes en la vuelta 32. Al regresar a pista con neumáticos medios, Colapinto fue embestido por el Haas de Esteban Ocon en la primera curva, un error que el francés reconoció posteriormente. A pesar del impacto en su rueda trasera derecha, el pilarense mantuvo la calma y la concentración, evidenciando una madurez conductiva clave para sostenerse en la pelea por los puntos ante ataques directos de sus rivales.
Regreso al Top 10 tras un año
El décimo puesto final marca un hito en la campaña del joven piloto, ya que significa su primera suma de puntos desde el GP de Austin 2024. Más allá del resultado numérico, la carrera en Shánghai dejó una impresión muy positiva en el paddock por su capacidad de defensa y la administración de la batería del monoplaza. Colapinto demostró que, con un auto equilibrado, tiene el talento necesario para batallar de igual a igual en el pelotón medio de la máxima categoría.
El futuro inmediato en el calendario
Con este punto obtenido, el representante nacional corta una racha de más de un año sin unidades y llega con el ánimo renovado a las próximas citas del calendario. La actuación en suelo asiático no solo sirve para la tabla de posiciones, sino que ratifica su lugar en la estructura de Alpine de cara a lo que resta de la temporada 2026. La expectativa ahora se traslada a la siguiente fecha, donde buscará aprovechar este impulso para seguir consolidándose en la élite del automovilismo mundial.