Franco Colapinto cerró una jornada complicada en el Gran Premio de Japón al finalizar en la 16ª posición.
El joven piloto de Alpine había mostrado un ritmo competitivo en el inicio, pero la carrera cambió por completo tras la intervención del Safety Car.
Buen arranque y estrategia arriesgada
Colapinto largó desde el puesto 15 y rápidamente ganó terreno. Con una salida limpia, avanzó al 14° lugar y luego llegó a ubicarse 13°, manteniendo un buen ritmo.
En la vuelta 18, su equipo optó por una estrategia arriesgada: colocar neumáticos duros para intentar llegar hasta el final sin nuevas detenciones. La decisión lo relegó momentáneamente, a la espera de que el resto de los pilotos ingresara a boxes.
El accidente que cambió todo
El punto de quiebre llegó en la vuelta 22, cuando Oliver Bearman sufrió un fuerte accidente que obligó a la salida del Auto de Seguridad.
La neutralización benefició a varios rivales directos, que aprovecharon para cambiar neumáticos sin perder tiempo. Colapinto, en cambio, ya había realizado su parada, lo que dejó su estrategia sin efecto.
Tras la reanudación, el argentino quedó relegado al puesto 16 y sin posibilidades claras de sobrepaso en el circuito de Suzuka.
A pesar de intentar avanzar frente a pilotos como Carlos Sainz y Alex Albon, el tráfico y las condiciones de pista le impidieron progresar.
Antonelli brilló y Gasly sumó para Alpine
En la punta, el italiano Andrea Kimi Antonelli dominó con autoridad y se quedó con la victoria, seguido por Oscar Piastri y Charles Leclerc.
Como dato positivo para el equipo, su compañero Pierre Gasly finalizó 7°, sumando puntos importantes para Alpine.