Mundial 2026: Estados Unidos barrió a Paraguay con un contundente 4 a 1

Los de Mauricio Pochettino fueron muy superiores al desconcertado equipo sudamericano.


13 jun, 2026 08:05
Mundial 2026: Estados Unidos barrió a Paraguay con un contundente 4 a 1 | Deportes
Debut con goleada del país anfitrión

Estados Unidos aplastó a Paraguay por 4 a 1 en su debut en el Mundial 2026, con un show de su tridente de ataque Christian Pulisic, Folarin Balogun y Weston McKennie. El equipo de Mauricio Pochettino fue muy superior al de Gustavo Alfaro y comenzó su camino en el Grupo D con una goleada que lo deja muy cerca de sellar su pase a la próxima ronda. 

 

Paraguay arrancó con más intensidad pero su dominio se desvaneció demasiado rápido. Aquel inicio con control de la pelota y empuje de la mano de Julio Enciso se esfumó luego del primer ataque de Estados Unidos. McKennie cruzó la mitad de cancha, aceleró y abrió la pelota para Pulisic. El diez la aguantó unos segundos para juntar a dos rivales y, en el momento justo, arrancó para dejarlos pintados. Entró al área y se la devolvió al 8 que tiró el pase cruzado y provocó el error rival: el defensor guaraní Damián Bobadilla se la llevó puesta y desacomodó a su arquero. La pelota rodó hasta el fondo de la red. Fue un gol en contra, sí, pero con una gran jugada colectiva previa a la desafortunada definición. Después de eso, el partido cambió rotundamente.   

Desde entonces los locales dejaron atrás cualquier tipo de presión y rompieron a golpes a su rival con cada ataque. Pulisic encaraba por izquierda, Sergiño Dest desbordaba por la derecha y Balogun hacía lo que quería dentro del área. Alfaro había plantado su doble línea de cuatro confiando en jugar con los nervios del local. Se esperaba que la férrea defensa de los sudamericanos se impusiera con la autoridad de un experimentado zaguero como Gustavo Gómez liderando el fondo y el doble cinco Cubas-Bobadilla en el medio, cortando la creación de los yankis. Pero nada de eso sucedió. Se encontraron con un rival rápido, muy vertical y decidido a ir al frente. Cada vez que recuperaba la posesión, el equipo de Pochettino salía disparado hacia adelante abriendo a sus extremos, adelantando a los laterales y quebrando líneas con gambetas y pases muy exactos.   

Tras el primero, los norteamericanos fueron a buscar el segundo. Paraguay, mareado, no supo cómo reaccionar. Cuando el 10 rojo y blanco tomaba la pelota, limpiaba defensores azules con total facilidad. Además, McKennie agujereaba la defensa guaraní acelerando sin mayores complicaciones. Del otro lado, Enciso era la única esperanza, que buscaba, con corridas personales, darle un golpe de ánimo a su equipo.

La pausa de hidratación le cayó bárbaro a los guaraníes, aunque solo fue una breve pausa en medio de la pesadilla. Estados Unidos siguió atacando y avisó varias veces hasta que Pulisic (otra vez) se escapó por la banda, tiró el pase al medio y encontró a Balogun solito para estampar el segundo. Un rato más tarde, el potente número 20 entró al área, enganchó frente al último defensor y cruzó su remate con zurda. La colgó del ángulo en un gol que se encamina a estar entre los mejores del torneo. La superioridad del local se marcaba hasta en el juego aéreo, uno de los puntos fuertes del conjunto sudamericano. Cada centro al área era peligroso y en los córners, el central Chris Richards llegaba y cabeceaba con mucha comodidad.

Noqueado, Paraguay se fue al descanso preocupado tras ser superado en todos los aspectos. Ya en la segunda parte, Pochettino aprovechó la diferencia en el marcador para darle descanso a sus figuras. Salieron Pulisic, Balogun y Dest y por momentos el local reguló su intensidad para guardar energías de cara al futuro. De esta manera el juego se emparejó. Enciso, Sanabria y Almirón pudieron aparecer un poco más y llegó el descuento de la mano de Mauricio, el volante de sangre brasileña que Alfaro había mandado a la cancha después del pésimo primer tiempo de Bobadilla.


Sin embargo, el gol no alcanzó para asustar al local. Estados Unidos volvió a acelerar y tuvo muchas oportunidades para aumentar la diferencia. Cuando parecía que el marcador ya estaba cerrado, llegó el tanto de Giovanni Reyna para decretar el 4 a 1.
El silbatazo final dejó en evidencia las dos realidades completamente opuestas. Los norteamericanos tuvieron un debut que ilusiona, quedaron prácticamente encaminados hacia la segunda ronda, en una noche perfecta de un equipo que se preparó cuatro años para dejar su huella en este torneo.

Del otro lado todo es preocupación. Alfaro tendrá que rearmar a un equipo roto anímicamente y complicado por la diferencia de gol. Está obligado a ganar el próximo partido, aunque todavía sigue con las chances intactas por la posibilidad de clasificar entre los mejores tercero. Claro está, para lograrlo tendrá que cambiar demasiado. Talento para lograrlo hay, pero habrá que revertir este duro golpe. 



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