River llegó a una nueva final de la Copa Libertadores. Esta vez dejó en el camino a Boca tras una serie de 180 minutos en la que ganó de local dos a cero y este martes a pesar de perder 1 a 0 de visitante pudo festejar.
El único gol del partido lo anotó Hurtado en el segundo tiempo.
El encuentro no fue bien jugado y no hubo muchas situaciones de gol frente a los arcos. El equipo de Gallardo jugó todo el tiempo sabiendo que tenía dos goles de ventaja y sostuvo la ventaja a pesar de los embates de Boca, que siempre priorizó los centros.
El rival de River se conocerá este miércoles en el duelo entre Flamengo y Gremio, ambos de Brasil.