Todos los participantes de Gran Hermano Generación Dorada fueron sancionados tras hablar sobre los gritos del exterior, una conducta expresamente prohibida por el reglamento.
La medida fue anunciada por la voz del “Big”, luego de reiteradas advertencias, y había sido anticipada por el conductor Santiago del Moro.
Un mensaje contundente
En el comunicado, Gran Hermano expresó su malestar: cuestionó que los participantes desoyeran las advertencias y remarcó que no está permitido hacer ninguna referencia a lo que ocurre fuera de la casa. Además, lanzó una advertencia directa ante nuevas infracciones.
Menos presupuesto y más dificultades
La sanción impacta de lleno en la economía del juego. Si superan la prueba semanal, los participantes recibirán solo el 50% del presupuesto; en caso de perderla, contarán con apenas el 25% para la compra de alimentos.
A esto se suma otra complicación: el tiempo para realizar las compras se redujo a solo cinco minutos, lo que dificulta la organización del grupo.
Preocupación dentro de la casa
La penalización colectiva ya genera tensión entre los jugadores, especialmente por el acceso limitado a la comida. Desde la producción advirtieron que las sanciones serán obligatorias y que no se tolerarán nuevos incumplimientos.