El FLAP afecta la respiración, la alimentación, la audición y principalmente el habla, esta afección esta acompañada de mucha desinformación afectando al grupo familiar tanto en los procedimientos, terapias y tratamientos que deberán encarar, pero principalmente en la contención emocional y psicológica para los niños que nacen con esta alteración y sus familias.
Los papas de Ámbar y Brisa son un ejemplo de superación, que con 4 hermas más acompañan a la gemelas en su desarrollo, se animan a decir a otros papás que enfrentan esta situación: “Si te pasa esto, no te tenés que quedar, tenés que seguir. Va a hablar bien, va a comer bien, a escuchar bien”.
Ana y Alejandro nos comparten la incertidumbre y culpa sentidas en el nacimiento de la gemelas, al enterarse de la condición de sus hijas. Esos sentimientos se transformaron en fuerza para superar los desafíos que se presentan cotidianamente. La construcción de un clima de confianza que permita fortalecer el autoestima de sus hijas es fundamental, una familia que naturaliza y habla mucho sobre la vida con FLAP resume en un atributo increíble como ven a Ámbar y Brisa: “valientes”.