Manos Abiertas es un movimiento de origen jesuita que trabaja -en Santa Fe y Alto Verde- en la asistencia de personas en situación de vulnerabilidad social y busca la realización integral del ser humano.
El distrito costero se ha convertido en un desafío para la comunidad de Manos Abiertas. El barrio progresó en los últimos años con el asfalto y los servicios y, aunque muchas carencias todavía persisten, sus habitantes se esfuerzan para superarse a través de la educación y la tarea participativa que propone la fundación.
Entre ellos, la escuela de oficios. Este año, mas de 100 jóvenes y adultos completan su formación en diferentes disciplinas, que luego le permitirán acceder a un empleo. Acompañamiento escolar, talleres para madres y el roperito solidario forman parte la obra que pretende mejorar la salud, la convivencia y el espíritu.
Gabriela Luncarini, voluntaria del movimiento indicó que "la idea es poder acompañar a las personas en situación de vulnerabilidad. En Alto Verde estamos en el apoyo escolar en el Colegio Jesús Resucitado, tenemos una escuela de oficios para adultos y talleres recreativos para madres en la casita del voluntariado".
“Cuenta Conmigo” es el espacio donde se construyen sonrisas. Los voluntarios , entrenados en prácticas de bioseguridad, contienen a pequeños pacientes oncológicos internados en el Hospital Alassia. Con juegos, cuentos, titeres y canciones los alejan del dolor, el estrés y la tristeza.
Ana Pompone, otra de las voluntarias, sostuvo que "en el Cuenta Conmigo lo que hacemos es construir sonrisas, vamos con muchos colores y jueves tratando de llevar alegría a los niños que están realizando sus tratamientos de radioterapia o de quimioterapia, para que puedan divertirse y salir un poco de la tristeza que les genera estar internados".
Al final del día llega la mejor recompensa. Los colaboradores se retiran a descansar con el corazón lleno de felicidad. Cumplieron la misión de hacer algo por el otro. Hasta el día siguiente que todo vuelve a empezar con una nueva persona que espera una mano abierta...