Ante la llegada de altas temperaturas es vital tomar algunas medidas para prevenir el golpe de calor, ya que este genera pérdida de agua y de sales esenciales que afectan el buen funcionamiento del organismo.
Es fundamental destacar que las temperaturas extremas incrementan los riesgos para la salud, especialmente en grupos vulnerables como bebés, niños, mujeres embarazadas, personas mayores y aquellas con enfermedades crónicas. Asimismo, este riesgo afecta a las personas que trabajan al aire libre o en ambientes expuestos.