En la misma jornada en que se retomaron las clases en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, tras el ataque que dejó un adolescente fallecido y varios heridos, múltiples establecimientos educativos del país recibieron amenazas de posibles tiroteos.
Los mensajes, en su mayoría anónimos, aparecieron en paredes y baños, pero principalmente circularon a través de redes sociales, lo que encendió la alarma entre autoridades.
Preocupación por un posible fenómeno viral
Una de las principales hipótesis es que las amenazas formen parte de un desafío viral entre adolescentes.
En la ciudad de Córdoba, un joven de 13 años fue detenido y puesto a disposición de la Justicia tras comprobarse su vinculación con el grupo TTC (True Crime Community), al que también pertenecía el atacante de San Cristóbal.
Impacto en Santa Fe
En la provincia de Santa Fe, varias instituciones educativas también fueron afectadas. Así lo confirmó el secretario general de Sadop, Pedro Bayugar.
Si bien no se precisaron los establecimientos involucrados, se indicó que las amenazas llegaron por medios digitales como redes sociales, WhatsApp y correos electrónicos.
Ante esta situación, se activaron protocolos de seguridad y en algunos casos se dispuso el retiro anticipado de alumnos.
Un fenómeno nuevo y en expansión
Bayugar advirtió que este tipo de intimidaciones presenta características diferentes a las amenazas tradicionales: “Antes eran llamadas telefónicas por amenazas de bomba; ahora se difunden por redes sociales y de manera masiva”, explicó.
Además, expresó su preocupación por la rápida propagación del fenómeno en distintas provincias del país.
Llamado a fortalecer el diálogo
Por último, desde el sector educativo remarcaron la necesidad de reforzar el diálogo entre familias y escuelas para comprender el origen de estas amenazas.
También señalaron la importancia de abordar posibles problemáticas vinculadas a la salud mental y el ausentismo, en un contexto que genera creciente preocupación en la comunidad educativa.