El censo es obligatorio y las preguntas las puede responder cualquier persona que habite la vivienda censada y que conozca la información de sus integrantes. Este punto es clave ya que quienes no suministren la información en término, la falseen o la omitan pueden ser multados.
Teniendo en cuenta que 1.500.000 santafesinos ya completaron el censo digital, se repite la pregunta sobre cómo deben proceder las personas que son trabajadores esenciales o que por alguna situación extraordinaria no puedan estar presentes en sus viviendas.
Al respecto, un miembro del Ipec detalló: “La regla general es que esperemos al censista con el código, se lo entregamos y nos va a hacer una sola pregunta referida a cuántas personas respondieron el censo y el género de las mismas. En casos excepcionales, le dejamos el código de finalización del censo a un vecino de confianza”.
Quienes no respondan o mientan sobre los datos, deberán pagar una multa mínima de $1.076,36, mientras que la penalidad máxima puede alcanzar los $106.799,35.


