El sistema de colectivos atraviesa una fuerte crisis y ya comenzó a resentirse en la calle. Según confirmaron empresarios del sector, se aplicó una reducción del servicio de entre el 6% y el 7%, lo que implica menos unidades por línea.
Desde las empresas señalaron que la medida busca sostener el sistema sin afectar de manera directa a los usuarios.
Sueldos en riesgo
Uno de los puntos más críticos es el pago de salarios. El titular de Autobuses Santa Fe, Gerardo Ingaramo, advirtió que actualmente no cuentan con fondos para afrontar los haberes.
Según explicó, la deuda de subsidios nacionales correspondientes a enero y febrero ronda los 1.100 millones de pesos, lo que complica seriamente la situación financiera del sector.
Aumento de costos y falta de combustible
El incremento del gasoil, que subió cerca de un 40% en el último mes, es uno de los principales factores de la crisis. A esto se suma la falta de abastecimiento regular, lo que obliga a comprar combustible a precios más altos en el mercado privado.
Reuniones y posibles soluciones
Autoridades municipales y empresarios mantuvieron reuniones para analizar alternativas. El intendente Juan Pablo Poletti evaluará las propuestas en busca de una salida. Mientras tanto, las empresas gestionan financiamiento y reclaman mayores aportes estatales para sostener el servicio.
Horas decisivas
El sector necesita reunir unos 800 millones de pesos en el corto plazo para pagar sueldos y evitar medidas más drásticas, como suspensiones o una mayor reducción del servicio.
“Vamos a hacer todo el esfuerzo para que los trabajadores cobren y la gente tenga el servicio, pero necesitamos respuestas”, advirtieron desde el sector.