El centro terapéutico Mi Lugar realizó un abrazo simbólico en la ciudad de Recreo para visibilizar la crisis que atraviesa el sector de discapacidad. La institución advirtió sobre un contexto de desfinanciamiento y demoras en los pagos que ponen en riesgo su funcionamiento.
Falta de respuestas y pagos irregulares
Desde la entidad señalaron que la principal problemática es la falta de pago regular por parte de obras sociales y la ausencia de definiciones del Gobierno nacional. Esta situación genera incertidumbre mes a mes, tanto para la continuidad de los tratamientos como para el sostenimiento del equipo profesional.
Impacto en usuarios y trabajadores
Advirtieron que el escenario afecta directamente la calidad y cantidad de prestaciones para niños, jóvenes y adultos con discapacidad, así como también a trabajadores del sector. En el centro se abordan distintas discapacidades —intelectuales, sensoriales, motoras y múltiples— con atención en doble turno y acompañamiento interdisciplinario.
Preocupación por cambios en la normativa
Además, manifestaron inquietud por iniciativas a nivel nacional que podrían modificar el sistema, como la desregulación de aranceles y posibles recortes en pensiones, lo que —aseguran— pondría en riesgo derechos adquiridos.
El rol clave de las instituciones
Familiares destacaron la importancia de estos espacios para el desarrollo y la contención de las personas con discapacidad. Subrayaron que no solo brindan atención terapéutica, sino que también permiten mejorar la calidad de vida y fomentar la autonomía de los usuarios.