En medio de un clima que conjugó dolor, congoja e impotencia esta tarde fueron despedidos los restos de Julieta Del Pino, la joven de 19 años brutalmente asesinada en Beravebú por un hombre que esta tarde será imputado en los Tribunales de Melincue por el aberrante episodio y seguirá detenido en presión preventiva.
Tras el velatorio en la sala mortuaria de Jorge Newbery al 200, que se redujo a la intimidad familiar por las restricciones impuestas por la pandemia, aunque también ingresaron algunos allegados, el cortejo fúnebre partió hacia Iglesia San Jorge Mártir donde se realizó un responso religioso frente al templo.
Al salir el féretro y durante el trayecto se vieron muestras de recogimiento y desconsuelo reflejado en el rostros de jóvenes y vecinos que acompañaron para dar el ultimo adiós a "Juli", como le decían en el pueblo.
Fuente: La Capital.