Miles de personas esperan fuera de la basílica en la plaza de San Pedro, antes de la apertura oficial. A partir de las 11:00 (hora en la Ciudad del Vaticano) el público podrá visitar el cuerpo de Francisco.

Como parte del esfuerzo de Francisco por simplificar los ritos funerarios papales, su cuerpo yace en un ataúd de madera abierto, habiendo eliminado la tradición de tener tres ataúdes de ciprés, plomo y roble.