Se trata de un lugar que, dada su extensión, permite salidas recreativas con el distanciamiento social requerido en tiempos de pandemia. Los vecinos consideran que después de 24 años, todavía quedan cosas por hacer en este espacio público.
La asociación que nuclea a los vecinos le propone a la municipalidad un ordenamiento físico del parque. También consideran que con bajo presupuesto se pueden realizar 12 modificaciones pequeñas para mejorar el espacio.
Desde temas referidos a la circulación por el lugar, la iluminación y la señalética son algunos de los pedidos de los vecinos. Reclaman también a la secretaría de control el ordenamiento del tránsito, en especial de las motos, en el lugar.