Ayer se concentraron frente a casa de gobierno para reclamar una ayuda concreta para más de 60 familias que viven de la actividad turística en la provincia y hace más de 5 meses no trabajan.
Los propietarios de las agencias de viajes afirman que viven en una gran incertidumbre desde el mes de marzo cuando empezó la pandemia. Piden que la legislatura sancione una ley de emergencia para el sector.
Según los operadores turísticos la ayuda no ha llegado y tienen que seguir pagando los impuestos y servicios, lo cual con una ley se los podría eximir.
Preocupa también las dudas si se llegaran a reactivar los viajes ya que no hay protocolos, por lo cual no estarían en condiciones de brindar un buen servicio a los potenciales clientes.