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Las ventas de frutas y verduras “se mantuvieron muy tranquilas” durante septiembre
Un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), durante el mes de septiembre, fruto de la falta de convalidación de precios por parte del consumidor, se observó una caída de demanda de alrededor del 35%. Al ser, por lo general, productos perecederos, la situación forzó a distintos eslabones de la cadena de valor (mayoristas y minoristas) a resignar parte de la renta. Además, debe considerarse el fuerte incremento de costos, tanto en insumos dolarizados y tasas municipales, como también en transporte, logística, arrendamientos y salarios, por mencionar algunos.
A su vez, se está viviendo cierta incertidumbre –natural de la época del año–, donde algunas regiones ingresan con su producción al mercado, mientras otras están en retirada.
Por último, tras las fuertes heladas que habían mermado la oferta, este mes se incrementaron los niveles de producción y, como consecuencia, se observó una disminución significativa en los precios de varios productos de la canasta IPOD, lo que explicó el descenso en la participación del productor. Sin embargo, los cítricos escaparon a esta tendencia general y, más precisamente en el caso de la producción de Entre Ríos, fue impactada por condiciones climáticas adversas (fuertes vientos y reciente granizo).
Los precios de las 19 frutas y hortalizas que integran la canasta IPOD se multiplicaron por 4,8 veces en septiembre, lo que representó un incremento del 17,1% con respecto al mes anterior.
Con respecto al precio final de góndola, la canasta de frutas y verduras tuvo una caída del 6% con relación a agosto.
El limón (14,5 veces), la mandarina (9,5), la lechuga (8,7), la manzana roja (6,2) y la pera (6,1 veces), fueron los cinco productos que presentaron mayor diferencia entre los precios de origen y destino.
El limón, que aumentó 25,6% en origen y 16,7% en destino, sigue atravesando una situación crítica. Ante la falta de ventas algunos productores decidieron no cosechar, porque el precio que pagan las industrias no llega a cubrir los costos de producción.
Por su parte, los precios de la mandarina también se incrementaron en ambos extremos de la cadena: 15,2% al productor y 4,5% al consumidor. La cola de zafra de cítricos en Entre Ríos no sólo se redujo entre un 50% y un 70% debido al reciente granizo, sino también la producción fue impactada por los fuertes vientos.
En el caso de la lechuga disminuyó tanto al productor (48,1%) como al consumidor (21,9%), por un incremento en las cantidades ofrecidas.
Por último, las frutas de pepita. Tanto la manzana como la pera presentaron incrementos en destino (9,5% y 3,5%, respectivamente), mientras que en origen presentaron comportamientos disímiles. La manzana no mostró variaciones, pero la pera aumentó 16,3% mensual por la escasa cantidad de fruta en circulación, pese a la existencia de stock almacenado en cámaras de frío.
“Todo depende la distancia, es lo que influye mucho y eso hace que pase por varias manos, haciendo que el productor reciba un pequeño porcentaje. Los más perjudicados siempre son los productores primarios y el consumidor final. Los que están en el medio siempre ganan” dijo en diálogo con TELEFE SANTA FE Guillermo Beckmann, de la Sociedad de Quinteros de Santa Fe.
El referente del sector manifestó además que los pequeños productores no se encuentran muchas veces con la estructura y el poder económico con el que cuentan las grandes empresas.