La construcción del nuevo puente entre Santa Fe y Santo Tomé continúa dentro de los plazos previstos, aunque la crecida del río Salado obligó a reprogramar una etapa clave. Según informó el administrador de Vialidad Provincial, Pablo Seghezzo, la colocación de los últimos cinco pilotes se realizará en mayo, cuando bajen las aguas.
La obra mantiene su ritmo
A pesar de la modificación, el avance general de la obra —que ya alcanza entre el 36% y 37%— no se verá afectado. Actualmente, los trabajos se concentran en la colocación de vigas y el hormigonado de la estructura.
“Vamos a trabajar en otro lado, estamos en ritmo”, aseguró el funcionario, destacando que el desarrollo del proyecto continúa sin interrupciones.
Plazos de finalización y conexión urbana
Una vez completada la etapa de pilotes, se dará por terminada la parte subterránea de la obra. En ese marco, se mantiene la previsión de inauguración para marzo del próximo año.
Además, desde Vialidad indicaron que las tareas de conexión del nuevo viaducto con la zona urbana de Santo Tomé demandarán aproximadamente cuatro meses.