El Gobierno de Santa Fe avanza en la transformación del sistema de residuos con la implementación de la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (Girsu), una estrategia regional que busca cerrar basurales a cielo abierto y optimizar el tratamiento de desechos.
En ese marco, el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático completó la primera etapa del Complejo Ambiental del consorcio Girsu Microregión 5J, con sede en Venado Tuerto.
Inversión y obras realizadas
La obra demandó una inversión superior a los 500 millones de pesos e incluyó la construcción de una nueva celda de relleno sanitario, la puesta en valor de una existente y la incorporación de maquinaria pesada para su funcionamiento.
El ministro Enrique Estévez destacó que el proyecto permitirá que más de 100 mil santafesinos dispongan sus residuos de manera adecuada, marcando “el inicio del fin del basural más grande” heredado en la provincia.
Por su parte, el intendente Leonel Chiarella subrayó que se trata de un paso clave hacia el cierre definitivo del basural a cielo abierto.
Impacto ambiental y regional
El consorcio incluye a localidades como Murphy, Maggiolo, Carmen, San Eduardo, La Chispa, San Francisco y Chapuy, alcanzando a más de 106 mil habitantes.
Hasta ahora, el basural de Venado Tuerto era el más grande de la provincia y su cercanía a una laguna urbana generaba graves problemas ambientales, como contaminación del suelo y riesgos sanitarios.
La puesta en marcha del relleno sanitario permitirá un tratamiento controlado de los residuos, la gestión de lixiviados y la eliminación de focos contaminantes, mejorando significativamente las condiciones ambientales.
Una política ambiental integral
La iniciativa forma parte de una política más amplia impulsada por el gobernador Maximiliano Pullaro, que ya destinó más de 3.000 millones de pesos a la gestión de residuos en toda la provincia.
Entre las acciones, se destacan la entrega de más de 160 campanas de reciclaje, el impulso al compostaje —que puede reducir hasta un 50% de los residuos— y la realización de talleres de educación ambiental que alcanzaron a más de 5.000 personas.
El cierre definitivo del basural de Venado Tuerto forma parte de la próxima etapa del proyecto, en línea con el objetivo de mejorar la calidad ambiental y promover prácticas sostenibles en toda la región.