Este viernes se supo de la detención de un segundo oficial de la PDI en la causa que investiga posibles filtraciones de informaciones relacionadas a allanamientos que se concretaron en la ciudad de Avellaneda, en el norte de la provincia de Santa Fe.
La medida fue dispuesta por el juez Mauricio Martelossi durante una audiencia realizada en los tribunales de Reconquista, a pedido de los fiscales Franco Carbone, Diego Vigo y Sebastián Galleano, quienes sostuvieron que los imputados utilizaron información reservada para alertar a personas investigadas y obstaculizar el accionar judicial.
Según la acusación, los efectivos —identificados por sus iniciales AFS y EEO— habrían revelado detalles sobre una serie de allanamientos previstos para el viernes de la semana pasada en el marco de una investigación por microtráfico. De acuerdo con los fiscales, la filtración permitió que varios de los sospechosos tomaran recaudos anticipadamente, lo que derivó en resultados negativos en gran parte de los procedimientos.
Durante la audiencia, la Fiscalía argumentó que existía riesgo de entorpecimiento probatorio. En ese sentido, el fiscal jefe de la Unidad Fiscal Especializada de Microtráfico, Franco Carbone, señaló que el magistrado consideró insuficientes las alternativas propuestas por las defensas y remarcó la gravedad institucional de los hechos atribuidos.
La investigación sostiene que el oficial imputado habría informado a su compañera la fecha exacta en que se ejecutarían los allanamientos. Posteriormente, la suboficial habría advertido mediante mensajes de WhatsApp a uno de los residentes de los domicilios bajo sospecha, permitiéndole a él y a otras personas vinculadas prepararse para evitar consecuencias judiciales.