Los trabajadores de repartos suelen ser blanco predilecto para delincuentes que los asaltan en pleno desarrollo de su actividad diaria. En Santa Fe, la Cámara de Diputados aprobó en octubre un proyecto de ley que busca darles mayor seguridad, sin embargo lleva cuatro meses esperando su sanción definitiva.
Las estimaciones indican que en la ciudad capital, se registra un promedio de 10 robos diarios a trabajadores de deliverys y en Rosario, el número aumenta al doble. Allí hubo la semana pasada un nuevo episodio con suma violencia, que puso sobre la mesa otra vez la necesidad de generar acciones para brindarles mayor tranquilidad a la hora de trabajar.
La iniciativa en cuestión consiste en la creación de un Programa de Monitoreo Informático Permanente mediante sistemas de posicionamiento global para cada delivery registrado. Busca conocer de manera permanente su ubicación mientras trabaja y también crear una una central de denuncias con botón antipánico para situaciones sospechosas.
El proyecto fue presentado por el diputado Oscar Martínez en septiembre de 2021 y aprobado un año más tarde en la cámara Baja. El entonces ministro de Seguridad, Rubén Rimoldi, se había comprometido a trabajar para que la ley se sancionara lo antes posible. Tras su salida del Ministerio y consecuente reemplazo, quienes desarrollan esa riesgosa tarea esperan que el proyecto se mueva en el Senado y finalmente alcance la aprobación definitiva.